Paro de los médicos de Andalucía y Cataluña para exigir mejoras en el sistema

Decenas de médicos de primaria de la concertada convocados por el sindicato de Metges de Catalunya (MC), se manifiestan por la Diagonal de Barcelona. /Andreu Dalmau (Efe)
Decenas de médicos de primaria de la concertada convocados por el sindicato de Metges de Catalunya (MC), se manifiestan por la Diagonal de Barcelona. / Andreu Dalmau (Efe)

Piden un aumento salarial, un mínimo de 10 minutos por paciente y más profesionales para evitar la saturación

CEICLIA CUERDO SevillaCRISTIAN REINO Barcelona

Los médicos de las dos comunidades autónomas con más población, Andalucía y Cataluña, están en huelga para reclamar mejoras en sus sistemas sanitarios. En Andalucía, más de 7.500 médicos de atención primaria estaban llamados ayer a secundar una huelga de 24 horas convocada por el Sindicato Médico Andaluz (SMA) en demanda de más profesionales para cubrir las necesidades asistenciales de la región y también para solicitar más tiempo en cada visita, 10 minutos por enfermo, a fin de poder atender correctamente a los pacientes.

Según indicaron fuentes del SMA, el paro, convocado bajo el lema 'Por una Atención Primaria digna y de calidad', fue seguido por más del 85% de los médicos de familia y pediatras de atención primaria de la región, aunque desde el Ejecutivo andaluz se redujo este seguimiento a apenas el 20% del colectivo. Asimismo, otro millar de médicos participó en la concentración prevista ante la sede del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en Sevilla, donde se podían ver pancartas alusivas a que «tratamos con personas, no números», «libertad de prescripción» o «primaria, lo primero».

Durante la concentración, el presidente del SMA, Rafael Carrasco reclamó tanto al SAS como a la Consejería de Salud que «tomen nota» ante la movilización «porque el colectivo médico es un colectivo que difícilmente se moviliza». Carrasco consideró que las cifras de seguimiento del paro son suficientes para la Junta «se siente seriamente a negociar» unas reivindicaciones «justas», en alusión al «dimensionamiento adecuado de las plantillas para conseguir 10 minutos por paciente, la cobertura de las ausencias, la vigilancia y medidas de seguridad en todos los centros y la mejora salarial» de los profesionales, de manera que se tienda a la «equiparación» con los facultativos de otras comunidades. Por eso, pidieron que la administración «aumente su oferta» respecto a sus peticiones y se ofrezca «una solución definitiva a todo esto».

El portavoz del Gobierno andaluz rechazó las acusaciones del sindicato convocante y destacó que la comunidad «sigue la media de las recomendaciones de atención de tiempo por paciente», aunque concedió que el Ejecutivo «comparte con los médicos la necesidad de que cuanto más tiempo estén, mejor». En este sentido, subrayó que ya se trabajan en medidas para permitir a los facultativos pasar más tiempo con los pacientes, y destacó que la Estrategia para la Renovación de la Atención primaria ha permitido ampliar la plantilla en más de 1.700 profesionales en el último año.

Mientras tanto, los médicos catalanes celebraron ayer su segundo día de huelga, de los cinco previstos para esta semana. Se trata de la primera huelga en el sector médico catalán desde 2011. El paro fue secundado por el 76% de los profesionales, según el sindicato convocante -Metges de Catalunya- y del 44% según el Departamento de Salud de la Generalitat. En torno a 1.500 médicos volvieron a manifestarse por el centro de Barcelona al grito de más calidad y menos precariedad. Los galenos catalanes amenazaron con ampliar la huelga si el acuerdo no llega antes del viernes. Ayer estaba prevista una nueva reunión entre los responsables de los sindicatos médicos y la Generalitat pero al cierre de esta edición ni siquiera había empezado.

El paro afecta a los facultativos catalanes de la sanidad pública que trabajan en los centros de atención primaria. Son unos 5.700, aunque también se han sumado los de los centros concertados. Se quejan por la sobrecarga de trabajo, el colapso de las consultas de los ambulatorios y sus condiciones laborales. La Generalitat destina 1.192 euros al año por persona en gasto sanitario, una cifra que sitúa a Cataluña a la cola de España, solo por delante de Andalucía, según datos de la FADSP. Cataluña está también en la penúltima posición en días de espera para una consulta con el especialista.

Los médicos catalanes denuncian de que la inversión de la administración en la atención pública ha pasado del 18% del presupuesto autonómico de salud, al 16% actual en ocho años, lejos del 25% que consideran óptimo. Y se quejan además de que su poder adquisitivo ha caído un 30% desde 2010, cuando empezaron los recortes presupuestarios aplicados por el entonces gobierno de Artur Mas, pero que los sucesivos ejecutivos catalanes no han revertido. Así, reclaman que se limite el número de visitas diarias de cada colegiado a 28 (la saturación de los ambulatorios les lleva a tener 35 en la actualidad). La Generalitat no acepta de ninguna manera esta petición. Exigen además poder destinar un mínimo de 12 minutos a cada visita en el centro de atención primaria, piden a la Consejería que contrate 920 médicos más para el servicio catalán de la salud en la atención primaria, reclaman recuperar los sueldos previos a los recortes y que se incremente el presupuesto destinado a la atención primaria.

 

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