Universitarios con vocación de ayuda

La Universidad y el Hospital de Burgos colaboran en un programa de voluntariado para acompañar a los niños durante su estancia en el centro asistencial

La Universidad y el Hospital de Burgos colaboran en un programa de voluntariado para acompañar a los niños durante su estancia en el centro asistencial. /Ricardo Ordóñez / ICAL
La Universidad y el Hospital de Burgos colaboran en un programa de voluntariado para acompañar a los niños durante su estancia en el centro asistencial. / Ricardo Ordóñez / ICAL
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Navidad, la época favorita de los niños. Días de regalos, luces, vacaciones, dulces, y unas fechas para disfrutar en casa con la familia. Sin embargo, no todos pueden vivir de esta experiencia. Algunos pasan semanas e incluso meses ingresados en el hospital, también en Navidad. Aunque el Servicio de Pediatría del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) dispone de multitud de actividades para que los niños se sientan como en casa, ellos notan el cambio cuando sus familiares no pueden estar con ellos todo el tiempo que quisieran. Vivir lejos de casa, el trabajo y las obligaciones a veces impiden que puedan acompañarles las 24 horas durante su hospitalización.

Esta situación llevó a los encargados del Servicio de Pediatría del HUBU a plantearse en colaboración con la Universidad de Burgos una iniciativa que permitiera a los niños estar con alguien en todo momento, siempre y cuando los padres estuviesen de acuerdo y lo requiriesen. De esta forma surge Volunipedia, un programa de voluntariado universitario para el acompañamiento pediátrico hospitalario.

El programa recibió más de cien peticiones de alumnos

La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud, María Ángeles Martínez, cuenta que la supervisora de Pediatría y Jerarquía Pediátrica del HUBU, María Jesús García, fue quien propuso la idea, y se pusieron manos a la obra. «Lo que pretendemos es que haya una colaboración entre el voluntario, el menor y la familia para que haya una formación y un aprendizaje», afirma Martínez.

Se abrió un plazo de inscripción para que los alumnos que quisieran se apuntasen y formasen parte de esta experiencia. Lo que nadie esperaba es la popularidad que adquirió, con más de cien peticiones de alumnos de todo el campus universitario de Burgos. Ninguna se esperaba una repuesta tan multitudinaria. «Nos ha desbordado gratamente. Nos resulta súper agradable la implicación de nuestros jóvenes en este tipo de acciones solidarias y de apoyo altruistas cien por cien».

Ante tal afluencia, hubo que hacer una selección. El criterio principal fue la disponibilidad de los alumnos, ya que este programa requiere que los jóvenes voluntarios tengan un horario lo más flexible posible. «Hemos hecho cuatro turnos -de mañana, tarde, fin de semana y vacaciones-. También contamos con alumnos de reserva en el caso de que haya alguna baja», agrega la decana.

28 voluntarios y otros tantos reservas

En estos momentos, Volunipedia cuenta con 28 estudiantes y otros tantos en reserva. Se trata de alumnos de los grados de Enfermería, Terapia Ocupacional, Pedagogía, Maestro en Educación Infantil, Ciencia y Tecnología de los Alimentos, e incluso alumnos del Grado en Administración y Dirección de Empresas, que han querido formar parte de este programa. «La mayoría de los voluntarios son de cursos de primero y segundo de carrera, se incorporan al mundo universitario con mucha ilusión y ganas de aprovechar, a mí me parece admirable», señala la decana.

Previo a la selección final, todos los alumnos tuvieron que recibir un cursillo de formación, en el que se enseñó a los voluntarios las medidas que tienen que tomar en caso de estar enfermos para evitar contagiar a los pacientes, y especialmente el cuidado que tienen que tener en las manos. «Básicamente, fue aprender a tener conciencia de cuando podemos y cuando no entrar al hospital», cuenta una de las alumnas que forma parte de este programa, Paula Rastrilla Gutiérrez.

Se espera que esta iniciativa se ponga en marcha lo más pronto posible. Los alumnos ofrecerán este apoyo solo si los padres de los menores lo solicitan. La propuesta se ha lanzado este año, pero vista la respuesta, si «vienen con esa inquietud», «en el hospital se pueden hacer muchísimas cosas, que a lo mejor se puede adaptar a otras etapas de la vida», finaliza García.

 

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