El Vaticano expulsa a un cura de Gerona que abusó de menores durante 30 años

El Vaticano expulsa a un cura de Gerona que abusó de menores durante 30 años
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Le prohíbe relacionarse con niños, regresar a los pueblos donde cometió los ataques sexuales y le obliga a pedir perdón a las víctimas

R.C.

El Vaticano ha apartado del sacerdocio al cura Tomás Pons, acusado por vecinos y exalumnos de la escuela Bell-lloc (Gerona) de cometer abusos sexuales sobre menores durante tres décadas, y le obliga a pedir perdón a las víctimas.

Además de no poder ejercer más su ministerio, este párroco de Vilobí d'Onyar, de 91 años, no podrá mantener ninguna relación con menores y tampoco podrá visitar las poblaciones donde ha ejercido, según las medidas anunciadas el lunes por el Obispado.

Tras concluir su propia investigación sobre los hechos, el Obispado envió la documentación a la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede, que es la institución vaticana que ha ordenado aplicar estas medidas.

El pasado 7 de agosto, la Santa Sede resolvió imponer al cura «la prohibición total del ejercicio público del ministerio, de administrar el sacramento de la penitencia, de mantener cualquier tipo de contacto con menores, y de visitar las poblaciones donde ha ejercido su ministerio», indica Efe.

Además, tendrá la obligación de residir «donde determine el obispo diocesano, de llevar una vida de penitencia y oración, y de pedir perdón a las víctimas».

El obispo de Gerona comunicó «personalmente» al capellán estas medidas y dispuso que se haga «un seguimiento de su ejecución y cumplimiento», además de informar del fallo a las víctimas.

Francesc Pardo, asimismo, renovó su condena «de cualquier tipo de abuso, en línea con el pensamiento y la praxis del papa Francisco», concluye el comunicado.