Las víctimas de los accidentes de tráfico piden unificar la normativa de movilidad urbana

Las víctimas de los accidentes de tráfico piden unificar la normativa de movilidad urbana
R. C.

La reforma del Código Penal es «clave» para «la prevención de imprudencias al volante», según la DIA

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Las asociaciones de víctimas de los accidentes de tráfico coinciden en denunciar que los nuevos modelos de movilidad no tienen por qué aumentar la siniestralidad. Con motivo del Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas reclaman tanto a los ayuntamientos como la Dirección General de Tráfico (DGT) que unifiquen los criterios a la hora de establecer las normas de conviencia en la calzada y que la seguridad vial sea una asignatura transversal en el curriculo académico de los escolares.

Tanto el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como el máximo responsable de la DGT, Pere Navarro, vienen insistiendo en pacificar la 'violencia vial', tras el continuo aumento de los accidentes y de los fallecidos. De ese incremento destacan los llamados vulnerables -peatones, ciclistas y motoristas-, que sólo el año pasado sumaron 873 víctimas mortales de las 1.830 contabilizadas. De esos vulnerables, 408 murieron en vías urbanas.

Un medio para paliar la creciente siniestralidad creciente sobre en zona urbanas parte por la unificación de las normativas que, con la llegada de los vehículos de movilidad personal (VMP) -patinetes o bicicletas-, proliferan a lo largo de la geografía española. Así lo defienden desde la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal (Aesleme). Su directora, Mar Cogollos, reclama a los ayuntamientos «que hagan un esfuerzo por aprobar normativas iguales, porque no pude haber una ordenanza en Bilbao, otra en Valencia y otra más en Madrid. No se pueden conocer todas. Es un despropósito».

De esta manera, Aesleme pide a la DGT que, ante los nuevos VMP, «marque unos criterios comunes y los ayuntamientos hagan un esfuerzo por tener una misma normativa, más cuando casi la mitad de los fallecidos son vulnerables y dentro de poco van a estar por encima de los usuarios de los vehículos de cuatro ruedas». Mar Cogollos puntualiza que en Aesleme apoyan «cien por cien» las políticas de movilidad sostenible, «pero no a costa de la seguridad» de las personas. «No se puede dejar al margen la seguridad vial para hacer una ciudad más limpia, tienes que desarrollas estrategias paralelas», destaca.

Ante esos nuevos modelos de movilidad en las ciudades y el aumento de víctimas vulnerables, Aesleme ha puesto en marcha la una campaña 'Nada vale más que una vida' para concienciar sobre la necesidad de cambiar la concepción, la actitud y el ánimo, a la hora de compartir la calles.

Esta asociación también pretenden «abrir un debate sobre este cambio de movilidad que estamos viendo aumentar», en el que consideran fundamental el uso obligatorio del casco -tanto en bicicleta como en patinete-. Para ello se basan en que ya se producen más ciclistas heridos graves en ciudad que en carretera (356 frente a 338). Asimismo, apuesta por carriles segregados para estos usuarios.

Mar Cogollos estima necesario que se pongan en marcha planes de formación vial en las escuelas. «Tienen que darse a lo largo de todo el ciclo educativo, incluyéndose como una asignatura transversal».

Más atención

Por su parte, la asociación DIA de víctimas de accidentes de tráfico reclama garantice asistencia gratuita a los afectados y a sus familiares. Porque tras el siniestro «se abre un complejo y largo proceso de rehabilitación, de duelo, de reclamación, de trámites legales, de solicitud de prestaciones, de adaptación de la vivienda, etc...», lo que se une a las repercusiones en el ámbito de la salud, social, familiar, laboral, personal o económico.

«La realidad es que DIA atiende cada año a más de 1.000 víctimas de todo tipo de accidentes que acuden a nuestra asociación,porque no encuentran el asesoramiento que necesitan por ningún otro medio. En muchos casos, cuando nos encuentran ya es demasiado tarde», asegura su presidente, Francisco Canes.

Esta asociación defiende la reforma del Código Penal, como «clave para la prevención de imprudencias al volante». «No incluir a las víctimas de lesiones graves no invalidantes dentro de la imprudencia menos grave deja sin posibilidad de acudir a la vía penal al 90% de las víctimas», destaca Canes. Por ello reclama a los grupos parlamentarios que »sean valientes y no se dejen llevar por presiones externas. Aprobar un texto que proteja ampliamente los derechos de las víctimas frente a imprudencias puede disminuir estas conductas y en consecuencia salvar vidas«.

 

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