Nuevas medidas para conservar los cetáceos

Especies marinas en el corredor del Mediterráneo./RC
Especies marinas en el corredor del Mediterráneo. / RC

El corredor del Mediterráneo acaba de recibir la consideración de Área Marina Protegida por su valor ecológico

ARANTXA HERRANZ

El Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo ha sido declarado como Área Marina Protegida, una franja continua de aguas marítimas de 46.385 km2 de superficie y unos 85 km de anchura media, que discurre entre la costa catalana y valenciana, y el archipiélago balear. Estas aguas presentan un gran valor ecológico y constituyen un corredor de migración de cetáceos de vital importancia para su supervivencia en el Mediterráneo Occidental. No en vano, es utilizada por una gran diversidad de especies de cetáceos y tortugas marinas como paso migratorio hacia sus áreas de cría y alimentación en el norte.

La designación de Área Marina Protegida conlleva que se tomarán diversas medidas para garantizar esta protección. Así, entre otras cuestiones se trabaja en un plan para reducir el ruido marino, o la prohibición de nuevas prospecciones de hidrocarburos.

Cabe señalar que el ruido es uno de los principales problemas de estas aguas marinas. Las consecuencias de este ruido submarino en cetáceos y tortugas marinas puede afectar, entre otros, a la interferencia en la comunicación y cohesión social; la interrupción de actividades vitales, como la alimentación, reproducción o la migración; el abandono de hábitats esenciales; cambios en los patrones de natación y buceo, impedimento en la detección de depredadores, así como la desorientación y varamientos masivos.

A partir de ahora no se podrán utilizar sistemas activos destinados a la investigación geológica subterránea, tanto por medio de sondas, aire comprimido o explosiones controladas como por medio de perforación subterránea (salvo aquellas relacionadas con permisos de investigación o explotación en vigor). Tampoco se permitirá realizar ninguna actividad extractiva de hidrocarburos (excepto aquellas relacionadas con permisos de investigación en vigor).

Procesos participativos

El Ministerio para la Transición Ecológica tiene la intención de contar con agentes socioeconómicos y usuarios implicados para aprobar el correspondiente plan de gestión y para ello pondrán en marcha procesos participativos.

El corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo está considerado como un punto caliente de la biodiversidad mundial. Tras la aprobación de esta declaración, se cumple con el compromiso internacional de proteger el 10% de nuestras aguas. Es más, se supera ya el 12% de superficie marina protegida.

«En España ya se supera el 12% de superficie marina protegida tras la última declaración»

En esta zona del Mediterráneo conviven gran diversidad de especies de cetáceos, como el rorcual común (Balaenoptera physalus), que mantiene pautas migratorias, así como de otros cetáceos que no se rigen por pautas migratorias definidas, como son el delfín mular (Tursiops truncatus), el delfín listado (Stenella coeruleoalba), tiburones y aves marinas.

Además, la elaboración del plan de gestión permitirá explorar las oportunidades que puede ofrecer este espacio para preservar la conservación de los valores y recursos marinos en el marco de una economía azul, que contribuya a generar empleo y a actividades sostenibles. Cabe señalar que con ésta ya son 9 las áreas españolas consideradas con esta protección especial. La zona conocida como El Cachucho también es Área Marina Protegida.

Protección preventiva

También se ha propuesto la inclusión del corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo en la Lista de Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (Lista Zepim), en el marco del Convenio para la Protección del Mar Mediterráneo contra la contaminación, conocido como Convenio de Barcelona.

Según explican fuentes del Ministerio, los datos científicos aportados, por un lado, y la aplicación de la normativa, por otro, justifican el dotar de una figura nacional de protección a este espacio de Corredor de Migración de Cetáceos y su propuesta de inclusión en la Lista Zepim, además de instaurar un régimen de protección preventiva ante aquellas actividades que pudieran poner en riesgo sus valores naturales.

Por último, cabe señalar que el objetivo de conseguir esta declaración se remonta a 2004, cuando el proyecto para la identificación de las Áreas de Especies de Interés para la Conservación de los Cetáceos en el Mediterráneo Español, fruto del Convenio entre el entonces Ministerio de Medio Ambiente y las Universidades de Valencia, Barcelona y Autónoma de Madrid, ya identificaba este espacio como un área de especial interés por ser una ruta migratoria de cetáceos.

 

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