Así usan las aerolíneas la inteligencia artificial para asignar asientos

Aeropuertos./Reuters
Aeropuertos. / Reuters

Menores solos, parejas rotas. Los algoritmos no entienden de sentimientos y se convierten en un negocio en cada vuelo

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

La inteligencia artificial no es perfecta de momento, este aprendizaje automático necesita dar aún muchos pasos para mejorar. Sus avances se usan en la medicina, en la educación, en la investigación, en la industria y en los negocios.

Así lo están viendo muchas compañías aéreas. La tecnología está separando familias y no es una frase que haga referencia a que en las cenas de Navidad los móviles son los reyes de la mesa.

Las aerolíneas están en el punto de mira de las organizaciones de usuarios y también del Parlamento Europeo y del británico. Este verano, la cámara comunitaria admitió a trámite una denuncia presentada por los Consumidores y Usuarios de Baleares.

En la demanda Consubal denuncia a la irlandesa Ryanair por asignar asientos separados a algunas familias. En una nota, la organización de consumidores denunciaba «prácticas abusivas que van contra los derechos de las personas usuarias».

El gobierno de Reino Unido también ha denunciado estas prácticas y ha ido más. Londres ha acusado a las aerolíneas de usar un algoritmo «chantajista».

«Algunas aerolíneas han creado un algoritmo específico para identificar pasajeros que viajen juntos con el mismo apellido», denunció en las pasadas semanas Margot James, ministra de Cultura Digital en Reino Unido.

Ryanair confirma a Innova+ el uso de este tipo de tecnología. «Aquellos clientes que prefieran no reservar un asiento serán asignados uno de forma aleatoria, sin coste adicional. Al igual que en otras aerolíneas, el algoritmo cambia en cada vuelo y ruta, de forma completamente aleatoria, en función de la demanda de asientos asignados».

A principios de este año, la Autoridad de Aviación Civil del Reino Unido (CAA, por sus siglas en inglés) publicó una investigación sobre el trasfondo de la repartición de los asientos en los vuelos. «Los consumidores tienen más posibilidades de sentarse juntos de forma gratuita con algunas aerolíneas que con otras. La investigación muestra que es la incertidumbre sobre si su grupo será dividido por la aerolínea que está llevando a los consumidores a pagar por un asiento asignado», apunta Andrew Haines, Director Ejecutivo de la CAA, en el informe.

En la investigación del organismo británico, poco más de la mitad de los encuestados informaron que su aerolínea les informó antes de reservar su vuelo que tendrían que pagar para asegurarse de que su grupo pudiera sentarse juntos. Mientras que, el 10% de los encuestados dijo que habían sido informados después de haber reservado y otro 10% apuntó que nunca fueron informados por su aerolínea que deberían pagar más para garantizar estar juntos. 

Innova+ ha preguntado a varias aerolíneas y han declinado hacer declaraciones al respecto. «Los clientes que decidan no reservar su asiento podrían, en ocasiones, terminar sentándose con sus acompañantes. Sin embargo, las posibilidades de ello son bajas, ya que el 95% de los asientos en nuestros vuelos están llenos y cada vez son más los clientes que deciden elegir y reservar el suyo», contesta Ryanair.

Este es el problema, la irlandesa suele bloquear por defecto una serie de asientos para la venta de asientos reservada. Pero, ¿y si viajan menores con sus padres? «En vigor a partir de octubre de 2016 para adultos que viajen con niños menores de 12 años (excepto bebés), será obligatorio que un adulto de la reserva pague un asiento para que los niños de su reserva tengan un asiento reservado gratuito.», así lo explica la compañía en su página web. 

Precisamente, la aerolínea peor parada en la encuesta británica es la irlandesa. Con un 35% de respuestas afirmativas, Ryanair lidera la tabla. Seguida de Emirates con un 22% y Virgin Atlantic con un 18%. «Elegir un asiento asignado con Ryanair depende de la preferencia de cada pasajero. Un asiento estándar puede reservarse desde tan sólo cuatro euros, aunque también ofrecemos otros con más espacio para las piernas o en las filas delanteras del avión», recuerdan a Innova+.

En la misma línea se ha pronunciado la aerolínea Norwegian, que ha «negado rotundamente» separar grupos o familias a través de la tecnología.

«Los hallazgos de nuestra investigación muestran que los consumidores del Reino Unido en conjunto pueden estar pagando entre 160-390 millones de libras por año por los asientos asignados», apunta la CAA. Los precios por el cambio de asiento varían de una aerolínea a otra y van desde los 5 euros hasta los 30 euros en algunos casos.

No obstante, siempre queda una última acción y sortear la inteligencia de los algoritmos. La buena voluntad de la tripulación y de los compañeros de viaje, quizá así viajar juntos.

 

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