Lacalle confía en que Ciudadanos se abstenga en su investidura como alcalde
El todavía alcalde espera que “Ciudadanos cumpla con lo que ha dicho durante la campaña” y deje gobernar a la lista más votada con apoyos puntuales
Asegura que cualquier negociación se llevará a cabo “con discreción”
Javier Lacalle se muestra optimista. GIT
Distinto escenario, mismo mensaje. El todavía alcalde de la ciudad, Javier Lacalle, ha asegurado esta mañana durante la presentación de las nuevas instalaciones del Club de Esgrima Cid Campeador que confía en obtener el mínimo respaldo necesario para seguir al frente de la Alcaldía a partir del próximo 13 de junio, fecha en la que se celebrará el pleno de constitución de la nueva Corporación municipal.
El todavía alcalde ya ha iniciado las correspondientes conversaciones
El todavía alcalde ya ha iniciado las correspondientes conversaciones
En este sentido, Lacalle, que el pasado lunes ya inició la correspondiente ronda de “conversaciones” con los otros tres partidos que entrarán en el Ayuntamiento, espera que “Ciudadanos cumpla lo que ha dicho durante la precampaña y la campaña” y deje gobernar a la lista más votada, esto es, la del PP. No en vano, el partido liderado por Albert Rivera “ha dicho que la regeneración democrática empieza por respetar la voluntad mayoritaria de los ciudadanos”, y “la realidad” es que “los burgaleses dijeron el pasado domingo que querían que fuera el alcalde de la ciudad durante los próximos cuatro años”, ha subrayado el todavía primer edil.
Sin embargo, todavía es pronto para saber cuál será la posición final de Ciudadanos. De hecho, ni siquiera ellos lo parecen saber a ciencia cierta, esperando como están a conocer las directrices que marque la cúpula del partido, que apenas tres días después de convertirse en la llave de la gobernabilidad en cientos de administraciones locales y autonómicas está estudiando la situación para marcar el camino a seguir.
Negociaciones “discretas”
De esta forma, Lacalle apela a la “tranquilidad” a la hora de negociar los posibles apoyos de unos y otros, tanto en la investidura -que inicialmente recibirá el voto en contra del PSOE e Imagina Burgos y la posible abstención de Ciudadanos- como durante el desarrollo de la legislatura. A este respecto, el todavía alcalde reconoce que vistas las posturas iniciales, el escenario cambiaría radicalmente respecto a las últimas legislaturas, en las que el PP ha gozado de una mayoría absoluta que le ha permitido gobernar sin complicaciones. “Será una nueva forma de trabajo con acuerdos puntuales“.
Sea como fuere, el todavía alcalde ha asegurado que cualquier negociación que se lleve a cabo durante los próximos 20 días se realizará “de manera discreta y seria”, y en ningún caso con luz y taquígrafos.
