Los partidos pugnan por el voto feminista

En vísperas del 8-M, diseñan medidas, discursos y decálogos para atraer a las mujeres, que suponen la mitad del electorado

Albert Rivera participa en el acto de presentación del decálogo de Feminismo Liberal de Ciudadanos, el pasado domingo./EFE
Albert Rivera participa en el acto de presentación del decálogo de Feminismo Liberal de Ciudadanos, el pasado domingo. / EFE
PAULA DE LAS HERAS , NURIA VEGA , ANDER AZPIROZ y MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

El feminismo entra en campaña en vísperas de la celebración de un 8-M que, de nuevo, se prevé masivo. Con la cita marcada en rojo en el calendario, todos los partidos se lanzan a la caza del voto de las mujeres, que representan al 51% del censo electoral, y diseñan medidas, discursos y decálogos en femenino. El PSOE y Unidos Podemos han aprovechado la irrupción de Vox, que ha hecho bandera contra la ley de violencia de género, para poner esta cuestión en primera línea de su estrategia política mientras PP y Ciudadanos les acusan de demagogia y le piden a la izquierda que no se apropie de la defensa de los derechos de las mujeres.

PSOE Movilizar al electorado

Con la mirada puesta en el 28 de abril, los socialistas se volcarán en la huelga feminista de este viernes, que esperan actúe de palanca para activar al electorado de izquierdas. El Ejecutivo de Pedro Sánchez, que ha plasmado en un vídeo su compromiso con la mujer, ya movió ficha la semana pasada al aprobar un real decreto ley por la igualdad laboral entre hombres y mujeres que incluye el aumento de los permisos de paternidad o la obligatoriedad para las empresas de informar de los salarios de sus empleados por sexos.

Los socialistas secundarán el viernes el paro de dos horas, pero no harán huelga general

El Gobierno ya anunció que limitará su actividad el 8-M a la reunión del Consejo de Ministros y el partido solo suscribirá los paros de dos horas convocados por los sindicatos, como ya hiciera el año pasado, y no la huelga general. No obstante y aunque los representantes políticos no tienen derecho a huelga, los socialistas se comprometen a despejar su agenda y donar el salario de ese día a asociaciones feministas.

PP Una voz propia

El PP reivindica estos días su lugar en la lucha por la igualdad. Los populares se esfuerzan por enarbolar la causa sin asumir el discurso de la izquierda. Más allá de las manifestaciones personales, el partido no secunda la huelga convocada para este viernes y aún no ha decidido su presencia en las movilizaciones. Sí ha previsto promover mociones en todos los ayuntamientos con motivo del Día Internacional de la Mujer y avanzar medidas que incluirá en su programa electoral. Ni una «lección», advirtió ayer Pablo Casado, antes de proponer un pacto de Estado para acabar con la brecha salarial en cinco años.

Casado se ha reservado una batería de iniciativas que irá anunciando a lo largo de la semana. El jueves se rodeará de sus candidatas municipales y autonómicas en un acto de partido y el sábado se desplazará a Cartagena para celebrar una convención sectorial sobre igualdad, familia y apoyo a la maternidad. Fuentes populares descartan recoger como promesa la controvertida reforma de la ley del aborto de la que es partidario su jefe de filas para retornar a la normativa de 1985.

Casado advierte sobre la tentación de «enfrentar a hombres y mujeres»

Casado aprovechó ayer su intervención en un desayuno de Nueva Economía Fórum para abogar, además, por una reforma del Código Penal que extienda la prisión permanente revisable a algunos supuestos de violencia de género. En realidad se trata de penalizar, como ya propuso el PP, los asesinatos con secuestro previo y aquellos en los que no se revele el lugar en el que se encuentra el cadáver.

Los populares tratan así de cuestionar el liderazgo de los partidos progresistas en materia de género. «La izquierda tradicionalmente nunca se ha ocupado de los derechos de las mujeres», llegó incluso a reprochar Casado. Es más, reivindicó la aportación del PP con las primeras presidentas del Congreso y el Senado, Luisa Fernanda Rudi y Esperanza Aguirre, y advirtió sobre la tentación de «intentar enfrentar a hombres y mujeres».

Podemos La bandera de Unidas Podemos

Para Unidos Podemos la fecha del 8 de marzo es una de las más significativas del calendario. El feminismo y su reivindicación es una política de Estado para la formación de Pablo Iglesias. El partido morado da la batalla en lo simbólico -acuñando por ejemplo el término portavoza- y en lo práctico. A lo largo de la legislatura ha impulsado en el Parlamento un sinfín de iniciativas. Este lunes anunció una nueva: exigir la paridad en todas las instituciones del Estado y financiadas con dinero público. Y a quien no cumpla se le retirarán los fondos estatales.

Unidas Podemos quiere que haya las mismas académicas que hombres en la RAE

«Si las mujeres somos el 50% de la población, es cuestión de justicia que seamos el 50% en los órganos de dirección», justificó la portavoz adjunta en el Congreso Ione Belarra. Unidos Podemos apunta directamente a organismos como la Real Academia de la Lengua, donde solo hay ocho académicas frente a 38 hombres. Otra decisión de la coalición izquierdista ha sido feminizar su marca electoral. Así, concurrirá a las generales del 28 de abril bajo la marca Unidas Podemos.

Ciudadanos El feminismo «liberal»

Ciudadanos quiere marcar distancias con sus competidores a la derecha del tablero de cara a la próxima cita con las urnas. Al menos, en lo que a las políticas de igualdad se refiere. Para ello la formación naranja ha dado un giro a su estrategia para este 8-M y se ha propuesto abanderar su propio feminismo. Un feminismo «liberal», transversal a las ideologías, en el que llama a participar a los hombres y que incluye la regulación de la prostitución o de los vientres de alquiler y que, además, carga contra el lenguaje inclusivo. «La igualdad entre mujeres y hombres no es una guerra de sexos, es una causa de todos», reivindicó ayer Albert Rivera.

En las filas liberales no se identifican con el partido que habla de portavozas, en referencia a Unidos Podemos, y denuncian que algunos partidos han querido monopolizar el feminismo. «Eso no nos gusta, por eso defendemos el feminismo basado en políticas y no en carteles», insistió la portavoz nacional, Inés Arrimadas.

Para Ciudadanos, el objetivo de la igualdad no se logra confrontando a la población «con ideologías caducas», se consigue con «políticas públicas efectivas» que eliminen las barreras que existen a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Unas políticas públicas centradas, sobre todo, en acabar con la violencia machista, para lo que Rivera se ha comprometido a ejecutar «hasta el último céntimo del Pacto de Estado.

VOX A contracorriente

Rechazan que se les catalogue como un partido machista, pero sus actos, especialmente desde que entró en el Parlamento de Andalucía y se convirtió en la llave del Ejecutivo de Juan Manuel Moreno, le delatan. Vox queda retratado por su oposición frontal a las políticas de igualdad de género y contra la violencia machista. También denuncia al feminismo. Su primera proposición registrada en la Cámara autonómica ha sido contra el «feminismo superrealista».

Con estos planteamientos está claro que el papel de la formación que preside Santiago Abascal el 8-M será nulo. Vox sí saldrá a las calles de Madrid el domingo. Ha convocado una concentración para protestas contra «el feminismo supremacista de género». El votante de Vox es mayoritariamente masculino, lo que no quita que en los pasados comicios andaluces un 30% de sus apoyos vinieran de mujeres.