Casi 70 años luchando por mejorar la calidad de vida de las personas sordas

La Asociación de Personas Sordas de Burgos Fray Pedro Ponce de León trabaja para romper las barreras que aún impiden a este colectivo realizar con normalidad actividades tan necesarias como llamar al 112 o comunicarse en el juzgado o en el hospital

Personas de APSB participando en un taller de cocina./APSB
Personas de APSB participando en un taller de cocina. / APSB
César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Fray Pedro Ponce de León fue un monje benedictino que en el siglo XVI llegó a formar a personas sordas para que pudieran comunicarse. Nació en la localidad de leonesa de Sahagún, pero vivió en el monasterio de San Salvador de Oña, donde ejerció como 'maestro'.

Por desgracia, no se ha conservado una gran obra suya, pero sí se reconoció su labor durante la Edad Moderna y Contemporánea. El burgalés Francisco Valles, más conocido como Divino Valles, o el ilustrado Benito Feijoo son dos autores de una larga lista de personas que hablaron del religioso sahagunino.

También es recordado por las personas sordas de Burgos, tierra en la que residió, que en 1950 crearon una asociación a la que pusieron su nombre. Comenzaron reuniéndose en bares del centro, como el desaparecido Segura, y con el paso del tiempo recorrieron la capital, pasando por el Club Ciclista Burgalés, el Colegio de San Pedro y San Felices o el paseo de la Quinta, hasta que se instalaron en 1975 en la actual sede ubicada en la calle Federico Olmeda.

El paso del tiempo no ha frenado el empeño de esta entidad, que el próximo año alcanzará las siete décadas de vida mejorando la calidad de vida de las personas sordas. Las actividades que ha promovido para favorecer la integración del colectivo durante su extensa historia son muchas y variadas. Talleres de teatro y de mimo, grupos de danzas, eventos festivos y charlas divulgativas sobre el problema de la sordera son varias de ellas.

Recientemente acudieron a disfrutar de la representación de El Cronicón en Oña, localidad donde se celebrará el 28 de septiembre el Día de las Personas Sordas en Castilla y León.

Celebración del 69º aniversario de la fundación de la entidad.
Celebración del 69º aniversario de la fundación de la entidad. / APSB

A día de hoy cuenta con un centenar de socios, si bien las puertas de la entidad están abiertas para todas las personas sordas de la ciudad y provincia, según explica su presidente, Marcos García Rojas. En la asociación trabajan tres personas, un técnico y dos intérpretes, que ayudan a todo aquel que lo necesite para cualquier trámite, desde comprar un piso a ir al médico. Su trabajo esta dirigido a personas de todas las edades, aunque se centra en edad adulta. También ofrecen un servicio de orientación laboral y obligan actividades durante los viernes por la tarde en su sede.

La sociedad burgalesa, gracias -entre otras instituciones- al esfuerzo de la Asociación de Personas Sordas de Burgos Fray Pedro Ponce de León, ha avanzado a favor de la integración de este colectivo y está más concienciada, pero aún queda mucho por hacer para romper todas las barreras que tienen que sortear los sordos. Cosas tan necesarias como llamar al 112 en caso de emergencia o ir al hospital o a los juzgados son, todavía en pleno siglo XXI, complicadas para ellos.