'El Mono Asesino' o las teorías de la violencia en el origen de la humanidad

La muestra se puede visitar en el MEH y está relacionada con la exposición 'Más allá de 2001. Odiseas de la inteligencia', inaugurada en la misma ubicación la semana pasada

Entrada a la sala de exposciones/AIA
Entrada a la sala de exposciones / AIA
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Hasta finales de año, la Sala de Pieza Única de la planta 1 del Museo de la Evolución (MEH) acoge la muestra 'El Mono Asesino'. Se puede visitar de forma gratuita junto con la exposición 'Más allá de 2001. Odiseas de la inteligencia' -también en el MEH-, ya que están estrechamente relacionadas.

'El Mono Asesino' se centra en analizar los hechos principales acaecidos en el año 1968. Un año repleto de acontecimientos que quedan plasmados en un mural, que muestra un collage con carteles y fotos de los grandes momentos y los protagonistas de este icónico año. De este modo, se reflejan la carrera espacial, la lucha por la igualdad racial o las movilizaciones contra la guerra de Vietnam, entre otros.

Por otro lado, hay un espacio reservado para la película '2001. Una odisea en el espacio', un film que escenificó el «despertar» de la inteligencia en la Tierra. Precisamente en este punto se unen las dos muestras expuestas ahora mismo en el MEH. La película mostró en su día la teoría científica del momento en el que se estrenó, en 1968. Es decir, que la verdadera evolución humana comenzó cuando nuestro primeros antepasados aprendieron a matar a sus presas y también a otros seres humanos.

Por este motivo, en la exposición también se incluyen las teorías científicas que dieron forma a la idea del 'Mono Asesino'. Raymond Dart, paleontólogo de la época fua a quién se le ocurrió dicha teoría en unos yacimientos de Makapansgat. En estas excavaciones salieron a la luz diferentes fósiles de Australophitecus africanus -con un coronología de entre 2,8 y 2,5 millones de años- con signos de violencia, que también pueden visitarse en la muestra.

En palabras de Juan Luis Arsuaga, director científico del MEH, esta exposición es una invitación a reflexionar qué nos pasó para convertirnos -o no- en monos asesinos.