Las personas con Síndrome de Down piden una sociedad con menos prisas

Aitana ha leído su cuento/CLR
Aitana ha leído su cuento / CLR

Aitana, de 4º de Primaria del colegio Blanca de Castilla, ha leído su cuento, 'La Magia de Aitana', premiado en el concurso de 'Las Candelas'

Cristina López Reques
CRISTINA LÓPEZ REQUESBurgos

Casi todos tenemos una idea de lo qué elegiríamos si tuviéramos la oportunidad de pedir un deseo. Y ellos también. Vivimos en un mundo acelerado, en el que el día a día se convierte en una carrera para llegar a los sitios, y lo hacemos casi sin darnos cuenta. Pero los niños con Síndrome de Down ven una sociedad con prisas en la que no se sienten bien. Por eso, su deseo es que el mundo vaya más despacio. Y así lo ha leído en el Ayuntamiento Aitana Arce, 4º de Primaria en el colegio Blanca de Castilla y autora del cuento 'La Magia de Aitana', que ha obtenido el primer premio de la Categoría B, 3º y 4º de Primaria, en el concurso de cuentos 'Las Candelas'.

Con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down, que se celebra el 21 de marzo, las peticiones y los reclamos de lo que queda por hacer salen a la luz más que nunca. En primer lugar, hablan los protagonistas. Aitana, como cualquier niño, tiene sueños. Y el suyo es ser controladora de parquímetros, aunque lo tenga que hacer más despacio. Precisamente, el empleo es una cuestión «pendiente», tal y como ha señalado Luis Mayoral, gerente de la Asociación de Síndrome de Down Burgos. «El tejido empresarial debe asumir que la diversidad es buena», ha señalado, así como que «las organizaciones tienen que tener servicios de empleos estables para estas personas».

Diferentes, pero no extraños. Las personas con Síndrome de Down tienen que tener «su lugar en el mundo», para que cuando «nos encontremos con ellos no se produzca la sensación de no saber bien qué hacer», ha afirmado Mayoral. Y para ello no hay nada mejor que conocerlos. En palabras del gerente, el «desconocimiento se despeja con distancias cortas».

Aitana ha sido recibido por el alcalde de Burgos, Javier Lacalle
Aitana ha sido recibido por el alcalde de Burgos, Javier Lacalle / CLR

Precisamente, que estas personas sean diferentes genera diversidad, «un valor que debe tener la sociedad para que no sea plana», según Mayoral. Pero la sociedad también tiene que modificar algunos parámetros y todavía queda «demasiado» por hacer. Desde la asociación burgalesa señalan, como uno de los principales problemas, la «falta de equipos de atención temprana en los colegios», ya que es un derecho reconocido por la Junta de Castilla y León para los niños. Lo que ocurre es que, de cero a tres años, la Junta los atiende a través de la Gerencia de Servicios Sociales, pero cuando los niños de cuatro a seis años se escolarizan, son atendidos por Educación. «Eso no sucede», manifiesta Mayoral, «no hay recursos en cada centro para satisfacer la demanda de esos niños».

Escuchar a los niños también es un factor importante. Y es que, el gerente concluye que antes de dar el paso de enviarles a un colegio especial hay que ver si ellos «prefieren seguir en uno ordinario con sus amigos», como ocurre con los 40 niños que actualmente se encuentran en esa situación en la ciudad.

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