Un segundo para salvar la vida

Pantallazo de la cuenta de Instagram de la doctora Raquel Blasco. /El Norte
Pantallazo de la cuenta de Instagram de la doctora Raquel Blasco. / El Norte

Raquel Blasco, vicepresidenta segunda del Colegio de Médicos de Valladolid, esquiva a un taxi que se empotró en Granada contra la puerta de un hotel

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINASValladolid

Raquel Blasco, médico y tuitera compulsiva, se quedó sin móvil y sin todo lo que llevaba en el bolso. Conservó, eso sí, la vida. Y eso es mucho decir cuando se piensa que el taxi que arrambló contra sus cosas se dirigía directamente contra ella un segundo antes.

Estaba en Granada, en la puerta de un hotel, el Granada Center, junto al campus universitario de Fuentenueva, según informa el diario Ideal. Eran las nueve y media, cuenta la propia doctora en su cuenta de Instagram, cuando un coche chocó contra un taxi y le hizo perder el control. El estruendo provocado por esa colisión fue la que alertó a Raquel Blasco, que saltó instintivamente y logró esquivar al vehículo, que se estampó contra la fachada del establecimiento. «Ese taxi que se empotró en la pared lo hizo a milímetros de mí», contaba Blasco, que se ha quedado sin móvil y se ha comunicado a través de Twitter, con mensajes directos, con alguno de sus compañeros en el Colegio de Médicos.

«Tuve la inmensa suerte de saltar hacia la derecha al oír el ruido y gracias a eso me salvé. Mi bolso quedó atrapado donde estaba un segundo antes yo y ahora es un amasijo informe», explicaba en su cuenta de Instagram.

«Se conoce que aún no era mi día», concluye su escrito, que acompaña de imágenes del taxi incrustado contra la marquesina del hotel, que tuvo que ser apuntalada para evitar desprendimientos, según Ideal.

La Policía Local de Granada utilizó las redes sociales para intentar encontrar al conductor del vehículo que provocó el accidente, que huyó de la escena. Ayer a mediodía se supo que se había entregado a la Policía y que en su declaración, informa el diario granadino, «el hombre reconoció que venía de la calle Pedro Antonio de Alarcón con un Volkswagen Touareg negro, se despistó y golpeó al taxi con fuerza».

El hombre señaló que se había asustado y por eso había huido del lugar, aunque decidió entregarse cuando supo que la Policía Local le estaba buscando e incluso había hecho públicos los números y una letra de la matrícula de su coche. Aseguró que no estaba bebido en el momento de la colisión, aunque eso ya no se sabrá porque no hubo ocasión de realizarle el pertinente control de alcoholemia en el momento del suceso.

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