GP de la República Checa

En busca del segundo pleno

Marc Márquez celebra su triunfo en Brno./EP
Marc Márquez celebra su triunfo en Brno. / EP

Los hermanos Márquez y Canet, líderes de las tres categorías del Mundial

BORJA GONZÁLEZMadrid

El arranque de la segunda parte del Mundial de Motociclismo ha sido inmejorable para los intereses del deporte español. Marc Márquez en MotoGP, Álex Márquez en Moto2 y Arón Canet en Moto3 salieron como líderes de sus respectivas categorías después de ganar las carreras de este domingo. En el caso de los hermanos Márquez sus triunfos no hicieron más que refrendar su trayectoria de las últimas semanas. En el caso de Marc, confirmando en un teórico territorio Ducati lo que ya estaba quedando más que claro desde el inicio del año: que esta vez Márquez no tiene más amenazas que la de la mala suerte o la de los fallos propios para que no cierre su sexto título en la clase reina, después de haber ganado seis de las primeras diez pruebas, haber firmado otras tres segundas posiciones y contar con un único cero en su casillero, el del Gran Premio de las Américas disputado en Austin, donde se fue al suelo mientras lideraba la carrera con más de tres segundos de ventaja sobre Valentino Rossi.

Semanas después, Márquez achacó el error a un problema electrónico (resuelto en su 'box' enseguida), sin el cual su ventaja de 63 puntos sobre Andrea Dovizioso sería aún todavía mayor. Es más, con el líder de MotoGP empiezan a aparecer las cuentas sobre cuándo podrá proclamarse matemáticamente campeón del mundo, una cuenta atrás que tendrá más peso si consigue ganar este próximo domingo en el Red Bull Ring austriaco, una pista en la que nunca se ha impuesto y en la que solo se han visto victorias de Ducati en los tres años en los que lleva este gran premio en el calendario (de Andrea Iannone en 2016, Dovizioso en 2017 y Jorge Lorenzo en 2018).

Por lo que respecta a Moto2, el liderato de Álex Márquez viene por la mejoría superlativa mostrada por el piloto de Cervera desde que el Mundial comenzó su etapa europea. Tras lograr un solo podio en las tres primeras citas del calendario (Catar, Argentina y Estados Unidos), apareció en Jerez como el piloto con mejor ritmo para la carrera del domingo, aunque un error de Remy Gardner le llevó al suelo y le dejó con la frustración de no poder concretar ese paso hacia adelante.

Dos semanas después se quitó esa espina que tenía clavada ganando en Le Mans, confirmando lo intuido y repitiendo en Mugello y en Montmeló. En la siguiente prueba, la de Assen, perdió la oportunidad de firmar el cuatro de cuatro por un fallo de Lorenzo Baldassarri, que le terminó tirando al precipitarse en una maniobra de adelantamiento, aunque el siguiente domingo, en un circuito que tradicionalmente se le había atrancado, Sachsenring, volvió a la senda de la victoria.

Este domingo, de nuevo dominando la carrera de cabo a rabo, sumó su quinto triunfo de 2019, que sumado al cero por caída de Thomas Luthi, segundo de la general, le permite llegar a este próximo gran premio con 33 puntos de ventaja y con el golpe moral a sus rivales, que ahora mismo empiezan a verle como invencible. Aunque, a diferencia de su hermano, su liderato es aún un tanto precario, pese a que sea difícil señalar a ese piloto que debería ponerle en apuros, una vez que su inmediato perseguidor en la general, el citado Luthi, no parece tener la solidez y la agresividad que permita considerarle como una amenaza realmente seria.

De las tres, la cilindrada más complicada es la de Moto3. Arón Canet recuperó este domingo el primer puesto de la clasificación, imponiéndose en la última vuelta al pelotón de nueve pilotos que le acompañaron hasta el final de la carrera checa. Victoria, liderato y, sobre todo, la sensación de solvencia para gestionar una categoría tan peligrosa como la pequeña, por los impredecibles movimientos dentro de los grupos que se juegan los puestos de podio, dan un valor extra al liderato del valenciano, que ya sabe quién debería ser su rival por el título. Y es que Lorenzo Dalla Porta, segundo en Brno, es junto a Canet el que más consistencia está demostrando en un año presidido por la inconsistencia, lo que hace que este factor sea aún más importante de cara a la pelear por ser campeón del mundo.

Esto también hace que Moto3 aparezca como el más difícil de los tres títulos para los intereses españoles, en un año en el que se empieza a soñar con un triplete como el de 2010, cuando por primera vez en la historia nuestro motociclismo se llevó todos los títulos en juego: Marc Márquez se llevó el de 125cc, Toni Elías el de Moto2 y Jorge Lorenzo el de MotoGP, con unos números de ensueño, 36 victorias y 85 podios. En este 2019, a falta de nueve grandes premios, se han conseguido un total de 18 triunfos, ocho en MotoGP (los seis de Márquez, y los de Alex Rins y Maverick Viñales), seis en Moto2 (los cinco de Alex Márquez y el de Augusto Fernández) y cuatro en Moto3 (dos de Canet, y uno de Jaume Masiá y de Marcos Ramírez), y un total de 38 cajones. Unos números muy sólidos para consolidar ese objetivo del triplete.