Las reservas de los embalses del Arlanzón son un 8,89% inferiores a las del año anterior

Imagen de archivo del pantano de Uzquiza./BC
Imagen de archivo del pantano de Uzquiza. / BC

El embalse de Arlanzón se encuentra al 61,36% de su capacidad y el de Úzquiza, al 57,20%

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Los embalses del río Arlanzón en la provincia de Burgos iniciaron el año hidrológico 2019-2020 al 58,1% de su capacidad. El martes 1 de octubre, el primer día de la nueva temporada, almacenaban en torno a 56,4 hectómetros cúbicos de agua. 13,5 hectómetros cúbicos se depositaban en el Arlanzón y 42,9 hectómetros cúbicos, en el de Úzquiza. El primero se encontraba al 61,36% y el segundo, al 57,20%.

Las reservas eran un 8,89% inferiores a las de la misma fecha de 2018. En aquella jornada, los pantanos burgaleses de la cuenca del Duero contaban con 61,9 hectómetros cúbicos de líquido y se encontraban al 63,81%, según los datos de la página web Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) que administra la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).

Por pantanos, el de Úzquiza contaba con 2,8 hectómetros cúbicos más que ahora (45,7 hectómetros cúbicos) y estaba cubierto al 60,93%, mientras que el de Arlanzón perdió 2,7 hectómetros cúbicos respecto al pasado otoño, cuando contaba con 16,2 hectómetros cúbicos y se encontraba al 73,64% de su aforo.

El embalse del Ebro pierde un 28,07% del agua

En el norte de la provincia, el embalse del Ebro inició el año hidrológico con 271,64 hectómetros cúbicos de agua y se encuentra al 50,2% de su capacidad.

Se trata del pantano de Burgos que más líquido perdió tanto en términos absolutos como relativos respecto a principios de octubre de 2018. Hace un año tenía un 35,84% más de agua y estaba cubierto al 78,32%. Al igual que ocurre en la cuenca del Arlanzón, pese al descenso experimentado en el año hidrológico 19/20, el agua guardado es únicamente un 4,96% inferior a la media del último quinquenio (285,816 hectómetros cúbicos).

Por su parte, el embalse de Sobrón arrancó la temporada con 18,15 hectómetros cúbicos, el 90,1% del total de su capacidad. Hace un año contaba con 18,72 hectómetros cúbicos, un 3,1% menos, y se encontraba al 92,92%.

Al contrario que el embalse del Ebro, el de Sobrón tiene más agua que el promedio de los cinco últimos años. Exactamente, un 13,26% más. En este caso, la media de líquido embalsado en el pasado lustro es de 16,02 hectómetros cúbicos.

Pese a este descenso, el total de agua almacenada en la cuenca del Arlanzón es muy similar a la media de la última década, que es de 58,1 hectómetros cúbicos, apenas 1,7 hectómetros cúbicos más del agua almacenada a día de hoy entre los pantanos del Arlanzón.

El embalse que tiene el nombre del río almacena exactamente la misma cantidad de agua que la media de los pasados diez años (13,5 hectómetros cúbicos) y es el de Úzquiza el que acumula toda la diferencia. En este caso, el promedio de líquido guardado en la década es de 44,6 hectómetros cuadrados, 1,7 más que el embalsado actualmente.