EL PATRIMONIO BURGALÉS EN PELIGRO IV: TORRE DE LOS VELASCO

La Torre de los Velasco ya no vigila Espinosa de los Monteros porque sus propietarios la han dejado abandonada a su suerte

Torre de los Velasco/HISPANIA NOSTRA
Torre de los Velasco / HISPANIA NOSTRA
César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

La villa de Espinosa de los Monteros es el segundo lugar de la provincia con más Bienes de Interés Cultural (BIC). Por delante de ella solo está la capital, Burgos, lo que da una muestra del pasado señorial de esta localidad ubicada en la comarca de las Merindades.

El alcalde del municipio, Javier Fernández Gil, presume de ello, pero también se queja de que el resto de las administraciones públicas no apoyen más a los entes locales, que con sus recursos no pueden hacer frente a los problemas que conllevan estos edificios, especialmente los que se encuentran en mal estado. «Tenemos un presupuesto reducido con el que no podemos intervenir en el patrimonio todo lo que quisiéramos», asegura.

La Torre de los Velasco es un ejemplo de ello. Este baluarte de vigilancia datado entre los siglos XIV y XV se encuentra abandonado y lleno de maleza, tanto en la parte interior como exterior. Mantiene las almenas, aunque junto a ellas han crecido setos, y dos cuerpos, uno más alto de planta rectangular -lo que es propiamente la torre-, y otro más pequeño que cumplió las funciones de caballerizas, según explica Hispania Nostra.

Interior de la Torre de los Velasco / AIA

Entró en la Lista Roja del Patrimonio el 8 de julio de 2009, pero, a punto de cumplir 9 años dentro del elenco, nada ha cambiado en la otrora construcción defensiva levantada a orillas del río Trueba por Pedro Fernández de Velasco, primer conde de Haro y señor de Medina de Pomar. «Lleva así años», exclama algo indignado el regidor.

El edificio, al que se puede acceder libremente -no hay ninguna barrera que lo impida-, es de titularidad privada. Concretamente, de varios propietarios que, como en la conocida obra 'El perro del hortelano', ni comen ni dejan comer. «No se ponen de acuerdo en nada, dejan abandonada la torre y eso lo pagan los espinosiegos», declara Fernández Gil, quien añade que a algunas personas les gustaría potenciar el monumento y están dispuestos a reformarlo, pero no sale a la venta porque sus dueños no quieren, aunque tampoco lo cuidan.

Es más, el primer edil del municipio norteño opina que los titulares del BIC, que lo es desde la aprobación del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre protección de los castillos españoles, están aprovechándose de las ventajas legales al patrimonio para no pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles sin cumplir las obligaciones que la norma le obliga.

Por ello, cree que la legislación debe de cambiar. Propone que los propietarios de los monumentos protegidos tengan que abonar los pagos correspondientes, pero que ese dinero se reinvierta en los edificios de interés. «Es hacer lo contrario que ahora se hace. Se podría crear un fondo para mantener los BIC», asegura.

La batalla por involucrar a la Junta de Castilla y León para preservar el patrimonio de la villa comenzó en su primer año de mandato, cuando registró una carta en el Servicio Territorial de Cultura de Burgos mostrando su preocupación no solo por la Torre de los Velasco, sino por todo los monumentos de la localidad que no están en óptimas condiciones. Señala que la Ley de Patrimonio Cultural designa a la Administración Autonómica como garante de los BIC y esta traspasa esas obligaciones a los Ayuntamientos, «que hacen lo que pueden».

No obstante, Fernández Gil asegura no ha tirado la toalla y que seguirá luchando por cuidar y potenciar los BIC de la localidad. Respecto a la Torre de los Velasco, estudiará cualquier fórmula que esté en su mano para que el monumento, que cuenta aún con escudos de la familia que le da nombre, recupere su esplendor.

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