El asesino de la doctora Pilar hizo fotografías del cadáver para enviarlas a un amigo

La víctima 39 de la violencia machista fue hallada con golpes y heridas de arma blanca en una vivienda del barrio de Tetuán en Madrid

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

Alrededor de la medianoche, el sonido característico del móvil avisa de la llegada de un mensaje. Es un amigo, alguien tan cercano como para hacer caso al chat a pesar de la hora. Al abrirlo, encuentra unas imágenes que le alertan. Una mujer inmóvil y con signos de violencia. Reconoce a la víctima, reconoce la casa. Lee el texto. El emisor, pareja de la mujer que ahora yace sin vida, le pide ayuda para deshacerse del cuerpo. El asesino no sólo había cometido el crimen y huido. Entre medias se detuvo a fotografiar con su móvil la escena, el resultado de su agresión. Aún se desconoce si la envió a más personas. Es posible. Al fin y al cabo, utiliza esas fotos como trofeo a su infamia.

El receptor del cruento mensaje llama al 091, dicta los nombres de él y de ella, a quienes conoce bien. Da la dirección del domicilio conyugal, en una calle del norte de Madrid, y advierte que la pareja tiene un hijo menor de edad. Luego reenvía las fotografías. El escenario no deja lugar a dudas. Ella ha sido golpeada y apuñalada. La policía introduce los datos en el sistema. Ella es Pilar C.P., de 49 años, cirujana especializada en el aparato digestivo, que aparece en la base contra la violencia de género, Viogen, desde noviembre del año pasado, cuando su marido, ahora su verdugo, la golpeó en plena calle. Aquella vez unos agentes intervinieron. Aunque ella no quiso denunciarle, el Estado actuó de oficio. El hombre fue detenido pero ella no requirió una orden de protección. De las 38 mujeres víctimas anteriores de la violencia machista de este año, sólo ocho habían denunciado.

Para verificar la sospecha, la policía llama a su móvil. Han pasado 20 minutos del nuevo día, viernes, cuando solicita la colaboración de la comisaría de Tetuán, barrio en el que vivía la doctora, oriunda de Paredes de Nava (Palencia). Hacía pocos meses, refieren los vecinos, se había mudado al lugar donde fue asesinada, pero su anterior casa estaba a unas calles de allí. Los agentes de Seguridad Ciudadana derriban la puerta y encuentran el cadáver de Pilar C., con contusiones en la cabeza y heridas de arma blanca. Corroboran su muerte. El hijo no está en la vivienda. De las mujeres asesinadas en lo que va de 2019, 27 vivían con su agresor.

La carrera de la doctora Pilar en el Hospital La Princesa era reconocida por sus pacientes. En un foro médico escribían: «Los que hemos estado en sus manos sabemos que, al margen de ser una cirujana de un nivel excepcional, lo que marca la diferencia es el trato humano» o «me llamaron tres veces ofreciéndome otros hospitales u otros compañeros, pero dije que, hasta que no pudiera ella, no me operaba». A pesar de la evaluación sobresaliente de los usuarios, en la actualidad no pertenecía al staff de 20 médicos de su especialidad en ese hospital.

El Gobierno se ha apresurado a declarar a la doctora Pilar como la víctima 39 de la violencia de género de estos últimos ocho meses. «Se confirma que el asesinato de María Pilar ha sido un crimen machista», escribió Pedro Sánchez en Twitter. Las fotografías hechas por el victimario, y enviadas desde su móvil, más que un 'souvenir' del horror constituyen, al parecer, una prueba irrefutable del crimen. El asesino se encuentra en busca y captura.