El MEH acoge una muestra que ensalza la importancia burgalesa en la historia de la farmacia

La exposición 'Hortus sanitatis' repasa la historia de la farmacia en Burgos. /APM
La exposición 'Hortus sanitatis' repasa la historia de la farmacia en Burgos. / APM

La exposición 'Hortus Sanitatis. Boticas monásticas y hospitalarias en los caminos de peregrinación' presta especial atención a la botica del antiguo Monasterio de San Juan y a la del Monasterio de Silos

AYTHAMI PÉREZBURGOS

A la sombra de los claustros de los monasterios nacieron las boticas más antiguas que se conocen en España. El ser humano lucha desde la prehistoria contra el azote de la enfermedad y la farmacia es su gran aliado. El Museo de la Evolución Humana (MEH) acoge desde hoy y hasta el 15 de enero un recorrido por la historia de la farmacia en la planta -1.

La exposición 'Hortus Sanitatis. Boticas monásticas y hospitalarias en los caminos de peregrinación' muestra la evolución de esta disciplina desde la Edad Media hasta nuestros días, así como lo que representaron y aportaron algunas de las más importantes e históricas boticas burgalesas a esta ciencia.

El nombre de la exposición recuerda al libro 'Hortus sanitatis' escrito por el médico alemán Johannes de Cuba, autor del primer libro de historia natural impreso en el siglo XV, cuya traducción al español es 'jardín de la salud'.

La muestra se ha puesto en marcha por la Consejería de Cultura y Turismo, junto al consejo General de colegios Oficiales de Farmaceúticos y al colegio Oficial de Framaceúticos de Burgos y ha contado con la colaboración de la Fundación VIII Centenario de la Catedral de Burgos 2021 y la Obra Social La Caixa. La muestra evidencia la importancia de Burgos en la historia de la farmacia. Precisamente, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmaceúticos nació en esta ciudad en 1938.

La botica del antiguo Monasterio de San Juan de Burgos y la del Monasterio de Santo Domingo de Silos desempeñan un papel protagonista en esta muestra, al igual que sus huertos, de donde provenían las plantas medicinales empleadas. En la exposición se pueden encontrar piezas y botes de farmacia usados por los monjes pero también libros y cartas interesantes, como una misiva del botánico, médico y farmaceútico Casimiro Gómez Ortega. Igualmente, se pueden observar libros ilustrados con la selección de plantas medicinales y recetas que empleaban los monjes para sanar. En las vitrinas destacan botiquines y orzas de farmacia del siglo XIX, albarelos del siglo XVIII, así como balanzas de precisión, morteros de metal o redomas de vidrio.

Que las tierras burgalesas sean atravesadas por el Camino de Santiago también contribuyó al desarrollo de la farmacia. Muchos de los hospitales benéficos creados en el Camino de Santiago para asistencia de los peregrinos a Compostela observaban la labor de los monjes para atender a los caminantes. En este sentido, fue muy importante la labor de boticarios y farmaceúticos burgaleses que destacaron en el panorama médico y farmaceútico nacional e internacional como fray Esteban de Villa, fray Tomás Paredes, Obdulio Fernández o Emilio de la Puente y Mencía, entre otros.

Desde el Neolítico

Como ha destacado Mar Sancho, directora general de Políticas Culturales, durante la inauguración de la muestra, recientes estudios han mostrado evidencias de recolección de plantas medicinales en la prehistoria. Nuestros antepasados comenzaron a descubrir las características curativas y analgésicas de varios tipos de plantas para la lucha constante del hombre contra la enfermedad, como ha apuntado el comisario de la exposición, Juan Ruiz.

La entrada a la muestra es libre hasta el 15 de enero.

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