89 años de una gran riada que inundó Burgos

El Archivo Municipal recuerda en Twitter la gran inundación del 5 de junio de 1930 que anegó la ciudad

Aspecto de la calle Santander tras el desbordamiento del Vena./Archivo Municipal de Burgos
Aspecto de la calle Santander tras el desbordamiento del Vena. / Archivo Municipal de Burgos
César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Solo los burgaleses más mayores sufrieron en primera persona la gran inundación del 5 de junio de 1930, pero la gravedad del suceso, con calles anegadas e importantes daños, hace que este acontecimiento permanezca en el recuerdo de Burgos e incluso haya dejado una huella -en forma de marca- en varios de los pilares de la Casa Consistorial de la ciudad.

Hoy, coincidiendo con su 89º aniversario, el Archivo Municipal de Burgos ha recordado el incidente con un pequeño hilo en su perfil oficial de Twitter al que han acompañado enlaces a la documentación relacionada y fotografías de las inundaciones, que asolaron espacios tan singulares de la capital como la Plaza Mayor, el paseo del Espolón o la calle Santander, cuyo asfalto acabó destrozado.

Marcas en el edificio del Ayuntamiento de Burgos que reflejan dos de las últimas riadas que asolaron Burgos.
Marcas en el edificio del Ayuntamiento de Burgos que reflejan dos de las últimas riadas que asolaron Burgos. / Aythami Pérez

El suceso se originó tras una fuerte tormenta que elevó el nivel de los ríos Arlanzón, Pico y Vena y provocó el desbordamiento de los dos últimos. El agua anegó calles, plaza y locales del centro de la capital, pero también parcelas enteras de las afueras y zonas del barrio de Villímar.

«Ciudad inundada desbordamiento río Vena incalculables perjuicios urgentísimo venga ingeniero», explicó en un telegrama el alcalde de Burgos en aquel momento, Eloy García de Quevedo, a la División Hidráulica del Duero el día que se produjo el incidente. El regidor no exageró. Los daños fueron elevados y fueron muchos los damnificados que presentaron en el Consistorio, en días posteriores, una petición de ayuda.

La inundación hizo que ciudades cercanas, como Vitoria o Miranda de Ebro remitieran un breve comunicado al Ayuntamiento burgalés expresando su pena por los acontecimientos. Igualmente, instituciones como la Administración de los Reales Patronatos de las Huelgas y Hospital del Rey mandaron su apoyo a Burgos en una jornada negra para la ciudad.

Imágenes del 5 de junio de 1930 / Archivo Municipal de Burgos

Por suerte, las intervenciones posteriores, como los encauzamientos de los ríos Vena y Pico, hicieron que sucesos como las inundaciones de 1930 y de 1879, que también tiene su marca en el edificio de las Casas Consistoriales, sean parte del pasado.