El Coliseum alcanza los 300.000 usuarios con las obras de la enfermería pendientes

El partido del San Pablo de ayer domingo fue uno de los más multitudinarios/CLR
El partido del San Pablo de ayer domingo fue uno de los más multitudinarios / CLR

Lacalle saca pecho de la instalación multiusos mientras le resta importancia a los retrasos en las obras

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

El Coliseum Burgos alcanzó ayer, con el partido del San Pablo Burgos, los 300.000 usuarios, una cifra que «habla alto y claro de la necesidad de un reciento cubierto, a pesar de las críticas», ha afirmado el alcalde, Javier Lacalle. En el encuentro disputado ayer contra el Real Betis se contó con 9.480 espectadores, «lleno hasta la bandera», ha insistido, siendo el partido con mayor número de asistentes, y contribuyendo a superar esa cifra redonda, acumulada desde que el Coliseum abrió sus puertas, en junio de 2015.

Lacalle ha señalado también que, durante 2017, pasaron por la instalación multiusos 160.000 personas, una cifra considerablemente superior a la registrada en 2016, el primer año completo de funcionamiento. Entonces, se contabilizaron 89.000 usuarios. «Todo va sumando», ha afirmado el alcalde, quien considera que «los resultados avalan» el proyecto, pese a las numerosas críticas acumuladas. Javier Lacalle espera, también, un buen 2018, sobre todo si el San Pablo continúa jugando en la ACB, pues permite llenar el Coliseum semana tras semana.

Y mientras el alcalde saca pecho del buen funcionamiento de la dotación municipal, también minimiza los retrasos que acumula la última obra ejecutada. Se trata del proyecto relativo a los vestuarios y la nueva enfermería, que debería haberse concluido el pasado junio y todavía está pendiente. Lacalle ha insistido en que los vestuarios están en servicio desde septiembre (se abrieron a toda prisa para el inicio de la competición, en octubre, con algunos inconvenientes sin resolver). Sin embargo, lo que todavía no se ha concluido es la construcción de la enfermería, y acaba de sumar un nuevo problema, relativo a la ubicación de la instalación de aire acondicionado.

Sin prisa

Javier Lacalle ha afirmado que «lo que hace falta es que la actuación concluya cuando lo determinen los servicios técnicos», y solo entonces se recibirá la obra. Prisa parece que no corre, pues basta con que esté en servicio para la próxima feria taurina y, además, las obras no condicionan para nada el normal funcionamiento del Coliseum, en palabras del alcalde. La enfermería solo se requiere para los toros, ha insistido, recordando que él mismo no era partidario de construirla. «Se podía haber hecho perfectamente con la portátil», como los últimos años, ha afirmado, pero se optó por la construcción, más acorde con las exigencias de la normativa regional para la celebración de festejos taurinos.

De momento, no hay fecha prevista para la conclusión de las obras y, una vez más, el alcalde ha eludido hablar directamente de si se plantearán sanciones a la empresa adjudicataria por el retraso, que el propio alcalde define de «considerable». El proyecto no solo ha acumulado retrasos, sino también modificados, con incremento del coste. Se adjudicó a Viales y Obras públicas por 509.000 euros, para ejecutar en 16 semanas, pero el coste ha superado ya los 550.000 euros y lleva casi siete meses de retraso.

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