La 'Casa de los Pueri Cantores' es primer edificio de apartamentos domotizados de la comunidad

La decoración del edificio recuerda que el lugar de residencia de los niños cantores de la Catedral de Burgos./Ricardo Ordóñez - ICAL
La decoración del edificio recuerda que el lugar de residencia de los niños cantores de la Catedral de Burgos. / Ricardo Ordóñez - ICAL

El inmueble, con capacidad para albergar a 52 personas en sus 20 estancias, está abierto al público desde el pasado 1 de marzo

NOELIA MARISCAL - ICALBurgos

La 'Casa de los niños del coro de la Catedral', también conocida como 'Casa de los pueri cantores', acaba de sufrir una transformación integral para convertirse en un edificio turístico de 20 apartamentos, con capacidad para albergar a 52 personas. Este edificio con una larga historia en la capital burgalesa, que es propiedad del Cabildo, abrió sus puertas al público turístico el pasado 1 de marzo con gran éxito y con una media de valoraciones del 9,6 por parte de los usuarios.

El canónigo de la Catedral y vicario episcopal para los Asuntos Económicos del Arzobispado de Burgos, Vicente Rebollo, cuenta que tras años en desuso, este inmueble se encontraba muy deteriorado, «rozando la ruina», razón por la cual se decidió hacer una reforma y «darle un uso». «Es un sitio privilegiado y muy bonito. No podíamos tenerlo cerrado».

El complejo turístico se encuentra en pleno centro de la ciudad y con vistas a la Catedral, se compone de apartamentos individuales para dos, tres o cuatro personas, con un precio que oscila entre los 70 y los 140 euros. Cada apartamento dispone de cocina, salón y dormitorios, así como de cafetera, tostador, platos, frigorífico, televisión, calefacción, horno y lavadora.

Dependencias de los apartamentos (arriba e izquierda) y fachada principal del edificio. / Ricardo Ordóñez - ICAL

Cabe destacar además que los apartamentos turísticos 'Pueri Cantores' se caracterizan por ser los primeros en Burgos y en Castilla y León en estar totalmente domotizados. Lo que implica que dispone de sistemas capaces de automatizar todo el edificio sin que sea necesaria la ayuda de una persona que atienda las demandas de los usuarios.

Sonia Alonso, la gerente de estos apartamentos que son gestionados por Hoteles Alfredo Marijuán, asegura que en el 90 por ciento de los casos los usuarios no han tenido ningún problema con la domótica del lugar. Asimismo, afirma que tiene «clarísimo» que la domótica «es el futuro de los hoteles», y que en el futuro habrá muchos más hoteles con este sistema.

Apartamentos turísticos con esencia musical

El Cabildo, a la hora de ceder este inmueble para su explotación turística indicó que le gustaría que el nombre de los pueri cantores así como su esencia se mantuviera en el edificio. Razón por la cual las paredes están decoradas con notas musicales y con elementos que recuerdan a su pasado histórico. «La música es la esencia del edificio», recalca Alonso. «Decidimos respetar eso y hacerles un pequeño homenaje» . De hecho, los actuales pueri cantores utilizarán una sala del edificio para seguir ensayando, era una de las condiciones, señala Rebollo, de esta manera «además de las notas en las paredes se oirán sus voces cuando vengan a ensayar».

La gerente del hotel asegura que se han marcado como objetivo no bajar del nueve en las valoraciones de los usuarios, puesto que consideran que «el producto es bueno y la ubicación no puede ser mejor». Razón por la cual deben «cuidar y mantener» la puntuación». En este sentido, Rebollo destaca la «ilusión» que pusieron desde Hoteles Alfredo Marijuán e Hijo SLU por el proyecto desde el primer día. «Cada vez que vengo me gusta más», agrega.

Más información

El edificio se destinó en el siglo XVI a los 'pueri cantores' de la catedral burgalesa. En él residían y recibían formación. Desde mediados del siglo XX fue residencia de los sacristanes del templo y de algunos canónigos, obrador de una popular pastelería burgalesa, así como un lugar de encuentro de distintas cofradías de la ciudad. Sin embargo, con el paso de los años quedó en desuso, y desde el año 2006 el inmueble presentaba graves problemas estructurales que le llevaron incluso a no superar dos inspecciones técnicas.

Tras su reforma y «lavado de cara» el edificio permanecerá en pie recordando la función principal que tuvo años atrás, servir de lugar de ensayo y aprendizaje para los cantores del templo burgalés. «Un edificio significativo para la historia de Burgos y para sus gentes, razón por la cual no podía desaparecer del centro histórico de la ciudad», explica Alonso.