La Constructora Benéfica se blindará convirtiéndose en obra filial del Círculo Católico

Arzobispado de Burgos/GIT
Arzobispado de Burgos / GIT

La gestora nombrada en marzo de 2016 da por concluido el encargo de blindar la entidad frente a externalizaciones y piensa cesar a finales de año

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Un año y nueve meses le ha llevado a la gestora nombrada por el Arzobispado de Burgos dar con una solución que proteja la Constructora Benéfica del Círculo Católico de Obreros de una hipotética externalización, como la que se planteó en marzo de 2016 a manos de la Fundación CajaCírculo. El objetivo ha sido siempre garantizar que la Benéfica no se pudiese desvincular del Círculo Católico, y que su patrimonio, que asciende a un millar de viviendas, quedase siempre bajo su paraguas.

Rodrigo Saiz, miembro de la gestora, ha recordado que se han bajarado diferentes alternativas para la integración de la Constructora Benéfica en el Círculo Católico de Obreros. Han estado durante meses esperando a que Hacienda emitiese un informe sobre su propuesta y, visto el retraso, han buscado una solución que permitiría traspasar no solo el control sino también el patrimonio con una carga fiscal «neutra».

Así, la Benéfica dejaría de ser una constructora y se convertiría en una obra filial del Círculo Católico de Obreros; un departamento más, ha explicado Saiz. Para ello se ha propuesto el objeto social de la Benéfica, de modo que no solo compartiría órgano de gestión con el Círculo Católico sino también fines. De este modo, se compartiría el patrimonio y el Círculo Católico podría beneficiarse de los rendimientos de la Constructora.

Nueva directiva

Rodrigo Saiz ha asegurado que «han dejado el camino trazado», así que la comisión gestora, si este planteamiento sale adelante, tiene previsto cesar de sus funciones a fecha 31 de diciembre. Un día más tarde tendría que estar en marcha el nuevo órgano de gobierno, compuesto por una decena de personas, que debe ser nombrado por el Arzobispado de Burgos. La propuesta saldrá del propio Círculo Católico, y es posible que incluya a miembros de la gestora, pero deberá contar con el visto bueno de Fidel Herráez.

Durante los casi dos años de funcionamiento, la gestora ha analizado las cuentas del Círculo Católico de Obreros, y si bien no se ha detectado mala gestión sí caso de gestión mejorable. Saiz ha insistido en que, tras estudiar la situación, se pusieron como objetivo encontrar la figura jurídica que permitiese protejer a la Benéficia, y así lo han hecho. También se ha solicitado una auditoría, cuyos resultados tendrá que analizar ya el nuevo órgano de gobierno.

Del mismo modo, al nuevo consejo le competerá decidir si se mantiene el gerente contratado por la gestora, y que ha hecho una labora «excelente». Es él quien controla ahora mismo las cuentas de la entidad y cuál es su patrimonio. La gestora únicamente ha estudiado el funcionamiento de la Benéfica y del Círculo Católico en su conjunto, pero nunca ha querido tomar decisiones sobre cambios en la organización, supresión de actividades o incorporación de programas. El fin principal ha sido siempre recuperar el control de la Benéfica, y se ha conseguido, ha afirmado Saiz.

In extremis

El Arzobispado de Burgos decidió, en marzo de 2016, suspender a varios miembros del consejo del Círculo Católico, una vez se puso sobre la mesa la posibilidad de exteranalizar la Benéfica, con todo su patrimonio, a una fundación civil. Se abrió un periodo de reflexión, se creó una comisión gestora y, tras varias prórrogas, la crisis se dará por cerrada cuando se nombre a la nueva directiva.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos