Educa Innova, un proyecto pionero que ahonda en la relación entre neurociencia y educación

El programa se ha presentado esta semana/BurgosConecta
El programa se ha presentado esta semana / BurgosConecta

Los colegios diocesanos y el Círculo Católico arrancan una iniciativa innovadora para adapar la educación a las nuevas necesidades de la sociedad

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Los centros educativos Apóstol San Pablo, Saldaña, María Madre, Santa María la Nueva y San José Artesano y San Pedro y San Felices, centros diocesanos, y el colegio del Círculo Católico de Obreros ponen en marcha Educa Innova. Se trata de un proyecto pionero, que apuesta por aplicar los últimos avances en neurociencia al ámbito educativo y que estará completamente implementado en 2025.

La iniciativa pretende servirse de los avances en la investigación del cerebro humano, y su aplicación en estrategias y técnicas didácticas, para crear una metodología pedagógica que se adapte a las necesidades de la sociedad. El objetivo es conseguir una educación más individualizada, inclusiva, basada en la investigación y la reflexión, que permita formar el ciudadano del siglo XXI, a un alumno que sea capaz de afrontar todos los retos que se encuentre en la vida.

«Entender cómo funciona el cerebro nos va a ayudar a saber cómo funciona el aprendizaje en nuestros alumnos», explica el director pedagógico del Colegio Círculo Católico, Pablo de Andrés Zabaleta. Saber qué papel juegan las emociones, también la genética o los factores medioambientales, a fin de diseñar un sistema que garantice una enseñanza de calidad, inclusiva y motivadora para cada alumno. Y todo sin abandonar el contacto con la familia y los signos de identidad de los centros diocesanos, ha apuntado, si bien con una adaptación a las nuevas realidades sociales.

Horizonte 2025

Educa Innova echa a andar en 2018 tras meses de investigación y trabajo interno. Entre febrero y abril se organizarán encuentros informativos y formativos. También se crearán grupos de trabajo e investigación, con profesionales de los centros educativos participantes pero también externos. En los mismos se abordarán los avances de la neurociencia y la neuroeducación, también los planes de educación inclusiva y cómo encajar en la nueva metodología las propuestas de la Iglesia Católica.

Este nuevo enfoque supone «un reto importante para los docentes y un cambio fundamental, ya que no podemos ser solo transmisores sino investigadores», ha explicado De Andrés. Son tres años de trabajo, que arrancan con una primera fase de recogida de información, planificación y sensibilización. Para 2025 el proyecto tiene que estar implementado en su totalidad y se prevé realizar una evaluación inicial, para corregir errores, en junio de 2021.

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