Un hogar temporal para pacientes de oncología

La Asociación Española Contra el Cáncer lleva ocho años ofreciendo un piso de acogida gratuito en la capital burgalesa para enfermos oncológicos

El salón del piso de acogida que ofrece la Asociación Española Contra el Cáncer en Burgos/BC
El salón del piso de acogida que ofrece la Asociación Española Contra el Cáncer en Burgos / BC
Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

Hace ya ocho años que la Asociación Española Contra el Cáncer (Aecc) en Burgos ofrece el servicio de un piso gratuito de acogida para los pacientes oncológicos. Que el Hospital Universitario de Burgos (HUBU) sea referencia en algunas disciplinas como la neurocirugía, hace de este servicio un gran recurso para pacientes que llegan desde los puntos más lejanos de la provincia o incluso, desde fuera de ella.

En Castilla y León, solo Valladolid y Salamanca, ofertan este mismo servicio. El pasado año, 113 personas pasaron por este piso que se encuentra en las inmediaciones del HUBUen el que la estancia media suele ser de 15 días. Cuatro habitaciones dobles, dos baños y zonas compartidas -cocina y salón- para que pacientes oncológicos y familiares descansen tras las jornadas de hospital. Cuatro paredes que a menudo, se convierten en un hogar para los pacientes y también, en un espacio en el que compartir y plantearse preguntas, en ocasiones sin respuesta, con alguien que está atravesando la mismas circunstancias. Algo que sirve «de terapia de autoayuda, para saber que no estás solo, no es solo importante por el ahorro económico que supone», defiende Ainhoa Burgaleta, trabajadora social de la Aecc.

Ainhoa Burgaleta, trabajadora social de AECC en el Hospital Universitario
Ainhoa Burgaleta, trabajadora social de AECC en el Hospital Universitario / Aythami Pérez

El 'boca a boca' ha sido la principal arma con la que han contado desde la asociación para dar a conocer este servicio que cada año utiliza más pacientes. Sin embargo, la existencia de un despacho en el propio HUBU ha sido el mayor impulso, tal y como asegura Burgaleta.

La gran mayoría de las familias agradecen y valoran el ambiente del piso, pero hay quienes se han mostrado reacios en cuanto a compartir el espacio, «aunque el 99% de la gente que lo visita, acaba convencida», explica la trabajadora social.

El proceso a seguir para acceder y conseguir una de las habitaciones, es sencillo. El propio HUBU hace una valoración del caso del paciente para iniciar el procedimiento. En caso de que la vivienda está ocupada al completo, un informe socio-económico sería el punto que deciedese quién tiene más necesidad del servicio.

El piso está abierto a todos los pacientes oncológicos, pero la asociación cuenta con un convenio con la Junta de Castilla y León por el que existe la posibilidad de alojar, a los pacientes de radioterapia, en caso de que el piso esté ocupado, en algún establecimiento también financiado. La finalidad de tal convenio es «asistir al paciente oncológico en tratamiento en sus necesidades de alojamiento en aquellos supuestos en los que la duración de los desplazamientos aconseje, de acuerdo a las directrices de la Gerencia Regional de Salud, permanecer en la localidad donde se realiza el tratamiento mediante radioterapia».

Por este motivo, no existe demasido 'overbooking' en el piso, aunque evidentemente, la organización depende del grado de demanada de los pacientes, Así, de momento, la Aecc no se plantea una segunda vivienda de estas características, aunque tampoco se cierran a esta posibilidad a largo plazo, ya que saben que contribuyen a minimizar otro tipos de efectos causados por la enfermedad y hacer menos amargos los largos períodos de tiempo fuera de su hogar.

 

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