El programa emprendedores de Caja de Burgos apoyó la creación de 10 empresas en 2017

Varios de los emprendedores defendieron hoy sus proyectos./GIT
Varios de los emprendedores defendieron hoy sus proyectos. / GIT

Los responsables de la Fundación Caja de Burgos valoran los resultados del programa, que propició la creación de 21 puestos de trabajo el año pasado

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Los resultados del programa Emprendedores de la Fundación Caja de Burgos están siendo satisfactorios. Durante el pasado ejercicio, el esfuerzo de la entidad en esta línea propició la creación de un total de 10 nuevas empresas en la provincia, que generaron a su vez un total de 23 puestos de trabajo en diferentes sectores de actividad.

La Fundación Caja de Burgos destinó en 2017 un total de 165.000 euros al desarrollo del programa Emprendedores

Esas son las grandes cifras de un programa que nació formalmente en 2013 y que parece haberse consolidado como referente en el apoyo a emprendedores. De hecho, durante el pasado ejercicio se incorporaron al programa un total de 40 emprendedores, es decir, el doble de los registrados en 2016. De todos ellos, 10 ya han puesto en marcha sus respectivos proyectos, mientras que el resto continúa en una fase preparativa. Paralelamente, los responsables del programa siguieron prestando apoyo durante el pasado ejercicio a 13 empresas creadas en ediciones anteriores.

Todo ese esfuerzo supuso la inversión de 165.000 euros de recursos propios de la entidad, a los que hay que añadir el trabajo voluntario de los profesionales independientes que colaboran con la Fundación prestando asesoramiento a los emprendedores.

En este sentido, el director general de Caja de Burgos, Rafael Barbero, ha querido poner en valor el programa, subrayando que mantiene elementos diferenciadores respecto a otras iniciativas similares. En este sentido, ha explicado, el apoyo a los emprendedores se basa en tres líneas de actuación muy concretas. En una primera fase, se analizan los proyectos desde la perspectiva del mercado y del plan de empresa «para reducir el riesgo». A partir de ahí, la Fundación ofrece tutorías profesionales durante 12 meses y diferentes líneas de financiación sin garantías, complementadas en todo caso con los diferentes instrumentos financieros con los que cuenta la institución, incluida la sociedad de capital riesgo recientemente constituida. Así, la entidad «asume el mismo riesgo» que los emprendedores.

Con todo, el objetivo pasa por seguir creciendo. De esta forma, el reto de cara a este 2018 pasa por incrementar la actividad. «Queremos llegar hasta 25 empresas como mínimo», para lo que se han presupuestado 240.000 euros, ha señalado Barbero.

De todos los sectores

A la espera de los resultados que arroje el programa a lo largo del presente ejercicio, la actividad en 2017 fue muy positiva. De las 10 empresas creadas, tres se dedican al sector turístico, dos a los servicios, dos más a la agroalimentación, otras dos a la industria y una más a la artesanía. Según ha explicado José María Vela, director del Instituto Tecnológico de Castilla y León (ITCL), colaborador del programa, la mayoría de ellas tienen un «alto componente tecnológico» y, además, están radicadas en el ámbito rural.

Ese es el ejemplo de Detur, una empresa nacida en Quintanar de la Sierra dedicada a ofrecer servicios de información turística a pequeñas localidades a través de oficinas virtuales de turismo. También Reino de Castilla se ha radicado en el entorno rural, en este caso en Poza de la Sal, donde se ha instalado la primera destilería de la provincia, dedicada a la elaboración de licores gourmet con los productos de Caderechas. DiO2, un centro de formación online especializado en el ámbito científico y tecnológico tiene su base de operaciones en Milagros, mientras que Jamones El Pelayo, una empresa familiar de tercera generación nacida en Salas de Los Infantes ha decidido dar el salto y abrir una tienda de productos artesanales en la capital.

Las otras dos empresas que hoy han defendido sus proyectos ante el jurado del programa Emprendedores, se basan en negocios web. Así, KeRico ha desarrollado una aplicación móvil que mejora la experiencia de los comensales, centrándose en los platos y los menús de los restaurantes, más que en el establecimiento en sí. Finalmente, Milofertas es una empresa que ofrece publicidad con un modelo de descuentos que mejora al de la competencia.

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