El propietario de la tienda Apple asaltada ayer sufrió otro robo en Bilbao en diciembre

La tienda recuperó la normalidad durante la mañana y pudo atender a los clientes sin dificultades/IAC
La tienda recuperó la normalidad durante la mañana y pudo atender a los clientes sin dificultades / IAC

En plena campaña de Navidad, una banda robó en otro establecimiento de productos Apple del mismo propietario en Bilbao por el método del alunizaje

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Acabó con mal pie el 2018 y ha comenzado de igual manera este 2019. El propietario de Rucubi, un distribuidor oficial de productos Apple ubicado en el centro de la ciudad, padeció en Bilbao un robo de similares características al que tuvo lugar en la madrugada de ayer en Burgos. En plena campaña navideña, a mediados del mes de diciembre, una banda de ladrones estampó un vehículo contra uno de los escaparates de otro establecimiento que el propietario de Rucubi tiene en el centro de Bilbao.

En aquella ocasión fue a través de un alunizaje y de esa experiencia decidió instalar dos pivotes de seguridad en cada uno de sus cristales del escaparate. Esto ocurrió una vez inaugurada la tienda de Burgos y ha servido para ponerle más difícil, pero no imposible, el robo a los ladrones que ayer, maza en mano, arremetían contra el cristal más próximos a los productos Apple que quería sustraer.

Además, el hecho de verse obligados a utilizar una maza para romper el cristal les ralentizó enormemente y prácticamente agotaron su tiempo en entrar en la tienda. De hecho, según comentan en el establecimiento, hubo mucho producto que no se pudieron llevar. Es más, tanto la Policía Nacional, que acudió a la llamada de los vecinos sobresaltados por el estruendo de la maza, como el encargado del establecimiento, que salió corriendo de casa ante la alarma de robo, se cruzaron con el vehículo de los ladrones.

Algunos vecinos del bloque comentan que se despertaron por la vibración que produjeron los ladrones con la maza, puesto que tuvieron que emplearse a fondo para abrir un agujero en el cristal de alta seguridad. Otros, de bloques próximos, escucharon el ruido y alertaron a la Policía Nacional. Sin embargo, a pesar de la urgencia de la patrulla, no fueron capaces de alcanzar al vehículo de los cacos, aunque sí de registrar modelo, color y matrícula.

Segundos antes, mientras varios hombres entraban en la tienda y se centraban en llevarse cuantos productos podían, fuera y subido a la acera, un conductor esperaba al resto. Curioso es que ni siquiera intentaron ir a por el dinero de la caja, sino que se centraron en las vitrinas.

Más seguridad

Tras este hecho, el propietario está estudiando incrementar las medidas de seguridad y por el momento ha instalado un cristal aún más resistente y podría emplear nuevas técnicas para evitar que se registren nuevos robos.

No obstante, cabe recordar que los ladrones, que tratarán de poner los productos robados rápidamente en el mercado, lo harán a precios sospechosamente inferiores a los originales, por lo que el consumidor debe de sospechar sobre la procedencia de los teléfonos o tablets.

En cualquier caso, la única forma de garantizarse la legalidad del producto que estamos adquiriendo es solicitando la factura. De lo contrario, el comprador puede encontrarse con que pasados unos días el dispositivo es bloqueado por el fabricante, conocedor de su robo, o con la visita de la Policía Nacional reclamando la justificación de su compra.