Los seis encausados por las protestas de Gamonal niegan participación en los disturbios

Otros seis jóvenes se han sentado en el banquillo de los acusados./GIT
Otros seis jóvenes se han sentado en el banquillo de los acusados. / GIT

Los seis jóvenes encausados en el segundo proceso penal abierto por los disturbios de Gamonal niegan ante el juez participación en los mismos

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Hoy ha arrancado el juicio contra los seis últimos encausados por los disturbios registrados en el barrio de Gamonal en 2014. Y lo ha hecho con la declaración de los propios encausados, que han negado, en todo caso, su participación en los disturbios, manteniendo la línea argumental que ya plantearon los 12 primeros encausados en el proceso celebrado el pasado mes de marzo, en el que se hablaba de detenciones “arbitrarias”

Según han asegurado ante la juez, todos ellos fueron detenidos en zonas “tranquilas”, alejadas de los focos del conflicto y en las que apenas había movimiento sin haber participado, en ningún caso, en el lanzamiento de objetos contra la Policía Nacional. Además, los seis encausados (cuatro jóvenes del barrio y dos procedentes de El Ejido), han asegurado que en ningún momento opusieron resistencia a los agentes.

El juicio ha arrancado con la declaración de los seis encausados

Por partes. Uno de los jóvenes ha declarado que fue interceptado, identificado y detenido en el portal del domicilio de su pareja en la calle San Juan de Ortega cuando bajaba a comprar la cena después de haber pasado toda la tarde con ésta y otras tres mujeres en la vivienda. Un segundo joven ha asegurado que acababa de volver a Burgos tras pasar la tarde en el pueblo y que fue interceptado por una patrulla en el entorno de Los Titos tras haberse acercado a los alrededores de la calle Vitoria “por curiosidad”. Algo parecido asegura que le pasó a un tercer joven, que fue detenido en la zona de Los Titos tras haber estado “tomando un café” con un amigo en la calle Málaga de la Barriada Inmaculada.

Esta última detención coincidió en lugar y tiempo con la de los dos vecinos de El Ejido, dos jóvenes de origen magrebí que han asegurado desconocer qué es lo que estaba pasando en el barrio, ya que acababan de llegar esa misma tarde a la ciudad.

Por su parte, la sexta encausada, otra joven del barrio -única mujer que se ha sentado en el banquillo de los acusados como consecuencia de los disturbios-, fue detenida en la zona final de Lavaderos. En este caso, la encausada, que solo ha querido responder a las preguntas de la Fiscalía y de su letrado particular, ha insistido en que fue interceptada mientras hablaba con un amigo que trabajaba en un servicio de reparto de comida. Al igual que el resto de encausados, la joven también ha negado cualquier participación en los disturbios, aunque previamente había participado en la “manifestación pacífica” que recorrió las calles del barrio esa misma tarde.

Instrucción “viciada”

En este sentido, las defensas han insistido en la inocencia de sus clientes, criticando, además, la forma en la que se ha tramitado la instrucción. De hecho, durante las cuestiones previas, se ha llegado a solicitar la nulidad al considerar que el proceso estaba “viciado”, toda vez que la jueza que instruyó el proceso inicialmente fue la misma que instruyó el proceso anterior.

Asimismo, las defensas han criticado la ausencia de motivaciones durante la fase de instrucción, ya que en un principio solo se imputó a los detenidos un delito de desórdenes públicos, que se vio posteriormente complementado con uno de atentado a agentes de la autoridad a raíz de sendos partes médicos y testimonios de los agentes que intervinieron en el dispositivo.

Nuevos testigos

Sea como fuere, ninguna de las cuestiones previas han calado, y la jueza ha decidido continuar con el proceso tal y como estaba previsto, concediendo, eso sí, la presencia en el juicio oral de nuevos testigos, tanto de las defensas como de la Abogacía del Estado, que durante toda la sesión ha intentado esclarecer el grado de participación de los encausados en los disturbios.

Con todo, esta no ha sido sino la primera sesión de un juicio que se antoja largo. No en vano, los seis encausados se enfrentan a una petición de penas por parte de la Fiscalía de dos años de prisión, así como a sanciones de más de 30.000 euros. Para la sesión de mañana está previsto que presten testimonio varios de los policías que intervinieron esa noche.

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