«Te vamos a pegar dos tiros como no nos des el dinero»

Juzgado donde se celebra la vista. /Ismael del Álamo
Juzgado donde se celebra la vista. / Ismael del Álamo

Juzgan en Burgos a nueve hombres y tres mujeres para quienes el fiscal pide 141 años de cárcel por robos con violencia en viviendas

RICARDO SÁNCHEZ RICO

Han transcurrido ya cuatro sesiones de la vista oral y quedan todavía otras siete en el Juzgado Penal número 2 de Burgos. La próxima, mañana. En el banquillo se sientan nueve hombres (S. S. G., J. B. A., A. J. G., E. J. G., S. O. C., Á. R. G., D. J. B., A. B. R. y A. C. B, los dos últimos representados por el abogado palentino Antonio Nájera y tres mujeres (A. I. E. V., J. C. S. A. y Y. H. B.), para todos el fiscal solicita una pena global de 141 años de cárcel por los delitos de robo con violencia e intimidación y robo con fuerza cometidos en casas habitadas en Las Merindades con uso de armas o instrumentos peligrosos, así como por lesiones.

Las penas más elevadas (25 años y diez meses de prisión) las pide el fiscal para J. B. A. y para S. S. G., este último residente durante tiempo en diversas viviendas de la zona de Las Merindades, conociendo por tales lugares de residencia, como por las relaciones personales y los trabajos realizados, a personas de las cuales tenía conocimiento de que pudieran guardar importantes cantidades de dinero en sus viviendas. Así, según el escrito de acusación de la Fiscalía, puesto de común acuerdo con J. B. A, así como con parte de los restantes acusados para cada uno de los hechos concretos, entre el 31 de mayo y el 13 de julio de 2015 procedieron a llevar a cabo diversos hechos delictivos en localidades de Las Merindades.

El 'modus operandi' era siempre el mismo. S. S. G., una vez elegido el objetivo a robar, quedaba con J. B. A. y con los acusados concretos que eran necesarios para ejecutar los hechos delictivos, a los que exponía el lugar del robo, la fecha y la hora. El día del robo les acompañaba hasta las casas, quedándose él en el coche haciendo labores de vigilancia, no participando directamente en los robos para evitar ser identificado por las víctimas.

Alrededor de las 17:20 horas del 31 de mayo de 2015, acompañado por tres de los acusados, S. S. G. les guió hasta una vivienda de la localidad de Villasante de Montija en la que vivían dos hermanos con una tía de edad avanzada. Una vez dentro de la casa, se toparon con uno de los hermanos que vivían allí, una mujer a la que, tras verles, le dijeron «danos todo el dinero o te disparamos», mientras uno de ellos empuñaba una pistola y otro le puso una mano en los ojos para que no les viera. Ordenándole ponerse de rodillas, le preguntaron dónde tenía el dinero y, una vez en su dormitorio, se apoderaron de 10.000 euros, intentando maniatarla por las muñecas con un cinturón, aunque sin éxito debido a su resistencia, para huir a continuación del lugar.

Según el escrito del fiscal, sobre las 20:30 horas del 28 de junio de 2015, S. S. G., junto a J. B. I y otros tres acusados, dos de ellos mujeres, se desplazaron hasta una finca en la localidad de Bárcenas-Espinosa de los Monteros. S. S. G. se quedó en el coche y el resto procedió a acceder al interior de la finca, donde la dueña estaba sentada en la terraza exterior.

Oro y dinero

Le pidieron un vaso de agua con el pretexto de que una de las mujeres estaba embarazada, pretensión a la que se negó la mujer. Se abalanzaron entonces contra ella y la metieron en el interior de la casa, arrojándola al suelo y poniéndole en la cabeza una pistola mientras la pedían oro y dinero. La mujer pidió auxilio, y una de las acusadas le puso un cuchillo a la altura de la cara y el cuello, para después amordazarla con cinta por encima de la boca, llegando una de las mujeres a ponerle el pie sobre la espalda para que no se levantara. En la casa se encontraban dos menores de 13 y 10 años nietos de la mujer, a los que uno de los acusados llegó a apuntarles con la pistola para que le dijeran dónde estaba el dinero. De esa vivienda se llevaron 60 euros y dos móviles, valorados en 162 euros.

En torno a las 20:30 horas del 29 de junio, S. S. G. y J. B. A., junto a otros cuatro acusados, dos de ellos mujeres, se trasladaron al municipio de Caniego-Valle de Mena para robar en una vivienda. Uno de los acusados escaló hasta una de las ventanas de la fachada a una altura de 2,15 metros, sustrayendo del interior de la casa 700 euros. En ese momento llegaba la propietaria, de ahí que los acusados que se encontraban fuera le llamaran al móvil para que saliera por otro lado.

Sobre las 7:45 horas del 13 de julio de 2015, S. S. G. y J. B. A., junto con otros cuatro acusados, se dirigieron a una explotación ganadera y una casa adjunta en Las Machorras-Espinosa de los Monteros. Dos de los acusados entraron encapuchados a través de la puerta principal y sorprendieron al dueño, diciéndole que dónde estaba la caja fuerte y que «te vamos a pegar dos tiros como no nos des el dinero». Como no accedió, fue golpeado en la cabeza con la pistola por J. B. A, que disparó en el interior del salón antes de maniatarle con cinta aislante. De la vivienda y el obrador donde guardan la leche se apoderaron de 3.350 euros.

Mientras circulaban por la N-629 en sentido a Medina de Pomar, fueron avistados por la Guardia Civil, que se hallaba en aviso, y tras perseguirles hasta esa localidad, el vehículo de los ladrones se chocó con una fachada. Cuatro huyeron y el conductor fue detenido al no poder salir, pero otros dos fugitivos fueron interceptados minutos después.