Casado presenta a los candidatos del PP a las alcaldías con polémica de última hora en Ávila y Segovia

Pablo Casado durante el acto de presentación de los candidatos a las alcaldías en Palencia. / A. Quintero

Sonsoles Sánchez-Reyes y Pablo Pérez fueron designados en la noche del viernes para optar a los consistorios abulense y segoviano

Arturo Posada
ARTURO POSADA

La presentación de los cabeza de lista del PP a las capitales de provincia de Castilla y León estuvo a medio camino entre el acto electoral y la imposición de candidatos de última hora desde la dirección nacional. En un acto celebrado en Palencia, el líder nacional del Partido Popular, Pablo Casado, desveló de pasada y sin citar apellidos los nombres de los nueve cabezas de lista provinciales, con polémica en los casos de Ávila y Segovia.

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En lo referente a Ávila, la designada fue la teniente de alcalde de Cultura, Educación y Deportes, Sonsoles Sánchez-Reyes, cuando todas las quinielas apuntaban al presidente de la Diputación Provincial, Jesús Manuel Sánchez Cabrera. Sin embargo, el propio Sánchez Cabreras ya había anunciado al mediodía en Twitter que no sería «el candidato a la alcaldía de Ávila por el PP», aunque siempre estaría al «servicio de Ávila y los abulenses». En los planes de Sonsoles Sánchez-Reyes no entraba la posibilidad real de ser candidata hasta que recibió el ofrecimiento el viernes por la noche, solo unas horas antes del acto de este sábado en Palencia.  «Me enteré ayer a última hora», confirmó. «Yo no pienso en liderazgos individuales ni en nombres concretos. Los ciudadanos buscan grupos de trabajo con proyectos integradores. ¿División en el partido? Todo lo contrario. En Ávila hay mucha participación, con un partido muy cercano. Me parece un signo de salud que tengamos varias posibilidades. Otros compañeros habría estado igualmente capacitados. Muchos compañeros me habían sugerido para que me presentara, pero mi perfil no es de cargos singulares», declaró a la salida del acto electoral.

Mientras, en Segovia, Pablo Casado impuso a su candidato, Pablo Pérez Coronado, y revirtió la decisión salomónica y consensuada para que el elegido fuera José Luis Sanz Merino. La primera idea del PP en Segovia pasaba por colocar a José Mazarías como candidato al Ayuntamiento, algo que chocó con las tesis de la dirección nacional que prefería a Pérez Coronado. Entre medias, apareció el nombre de Sanz Merino como vía para aunar las dos corrientes. Sin embargo, Casado se saltó los acuerdos del viernes por la noche y acabó ungiendo a Pablo Pérez-Coronado, de 34 años, como aspirante a la Alcaldía en Segovia. 

«Yo era uno de los nombres que se barajaban. Al final, el partido, tanto nacional, autonómico como en Segovia, han apostado por mí en el último momento. No me considero el candidato de la dirección nacional, sino del partido. No podemos diferenciarlo porque sería un error. Estoy convencido de que no creará problemas. Ya he estado en contacto con miembros del partido en Segovia que me han mostrado su apoyo. Cuando hay un candidato, todo el partido tiene que ir a una. Creo que va a ser así. El comité electoral apoyó a José Luis Sanz Merino, pero tras conversaciones informales, ese apoyo fue para mí», explicó Pablo Pérez Coronado. El nuevo candidato era actualmente un simple afiliado del PP, aunque estuvo siete años en el Ayuntamiento de Segovia y también fue durante nueve años presidente de Nuevas Generaciones del PP en la ciudad.

Ni Pablo Casado, líder nacional del PP, ni Alfonso Fernández Mañueco, presidente de los populares en Castilla y León y candidato a la Junta, admitieron la existencia de divergencias en estos dos casos. «Nada, nada. Ningún problema. Estaba todo claro», declaró Mañueco mientras salía del salón de actos. «Tampoco te voy a saber contar yo mucho...», echó balones fuera Casado, igualmente a preguntas de este periódico.

En las demás provincias, no hubo sorpresas y se cumplió el guión previsto: Javier Lacalle (Burgos), Antonio Silván (León), Alfonso Polanco (Palencia) y Carlos García Carballo (Salamanca) tratarán de mantener sus cargos actuales como alcaldes, mientras que Pilar del Olmo (Valladolid), Yolanda de Gregorio (Soria) y Maite Martín (Zamora) lucharán por devolver al PP el gobierno de los Ayuntamientos en esas ciudades.

En el acto celebrado en Palencia, solo hablaron desde escenario Pablo Casado y Alfonso Fernández Mañueco. Casado subrayó la historia de éxitos del PP en Castilla y León y el gran «legado» que deja Juan Vicente Herrera como presidente. «En Castilla y León tenemos la responsabilidad de ser el corazón histórico de España», declaró Casado, quien reivindicó los valores de la caza, la pesca y los toros. Además, el presidente nacional del PP insistió en la idea de que el gobierno de Pedro Sánchez «está haciendo un acto de traición a España por negociar con quien tiene secuestrada a la población catalana». Por su parte, Alfonso Fernández Mañueco prometió «radioterapia en todas las provincias de Castilla y León, incluida Palencia» y la misma «estabilidad» que los presidentes populares de la Junta. «Vamos a ganar las elecciones de mayo y después, querido presidente Pablo Casado, te vamos a llevar en volandas a la Moncloa», finalizó Mañueco.