Los contratos indefinidos ganan terreno en Valladolid y crecen el 8% en 2018

Una prueba de selección de candidatos a un puesto de trabajo. /Javier Martín
Una prueba de selección de candidatos a un puesto de trabajo. / Javier Martín

La jornada parcial acapara dos de cada cinco contrataciones firmadas en la capital vallisoletana de enero a noviembre

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAValladolid

Hay veces en que hay que darle la vuelta al proverbio porque el bosque no deja ver los árboles. En este caso, el bosque serían los cientos de miles de contratos que se firman cada año, la gran mayoría de carácter temporal, y los árboles actuarían como metáfora de las contrataciones indefinidas, auténtico mirlo blanco del mercado laboral. De los 220.990 contratos de trabajo formalizados en Valladolid entre los meses de enero y noviembre, 13.709 son indefinidos y otros 8.283 corresponden a conversiones de temporales en indefinidos. En total, 21.992 que suponen 1.593 más de los firmados en el mismo periodo del año pasado, un incremento porcentual del 7,8%.

En la información estadística del Servicio Público de Empleo (Sepe) se puede comprobar cómo el colectivo más favorecido por la contratación indefinida en Valladolid en lo que va de año es el de las mujeres mayores de 45 años, que acaparan 2.179, el 15,9% del total de las iniciales. Los hombres de entre 30 y 39 años firmaron 1.939 contratos fijos, el 14,1%, mientras que los varones mayores de 45 años protagonizaron otros 1.850, es decir el 13,5%.

Por sectores

Agricultura 1.000

Contratos. Suponen 44 menos que en 2017. Los hombres firmaron la mayoría de los contratos indefinidos iniciales, en concreto 704.

Industria 1.223

Son 121 contrataciones más que en 2017. También fueron los varones los más favorecidos, con 914, frente a los 309 de las mujeres.

Construcción 808

Contratos. En 2017 fueron 539, así que el alza es de 269 contratos. Es el sector más masculinizado, con 732 contratos por 76 para las mujeres.

Servicios 10.678

La cifra de los once primeros meses supera en 514 contratos la de 2017. Aquí ganan ellas, con 6.078 frente a los 4.600 de ellos.

El contrato de trabajo indefinido puede ser a jornada completa, a tiempo parcial o para la prestación de servicios fijos discontinuos. De los casi 14.000 contratos fijos iniciales de 2018, fueron a jornada completa algo más de la mitad, 7.187, con un incremento anual del 10,3%; mientras que 5.277 se celebraron a jornada parcial, con alza del 3,3%, y los 1.245 restantes fueron fijos discontinuos.

El aumento de la contratación indefinida es un punto mayor que el registrado en la contratación en general, que sube el 5,6% en lo que va de año hasta los casi 221.000 contratos, el 90,1%de ellos, temporales. Esta circunstancia, que se repite en los últimos los años, encubre una realidad en la que miles de personas deben acudir varias veces todos los meses por las oficinas de empleo para registrar otros tantos contratos. En ocasiones, según constatan las inspecciones, de manera fraudulenta. La reciente campaña 'por un trabajo decente' puesta en marcha por el Ministerio ha llegado a destapar irregularidades en cerca de la mitad de los contratos temporales investigados.

Los 20.000 contratos firmados el mes pasado no sirvieron para crear ni un solo nuevo empleo

Un dato de lo más elocuente: el pasado mes de noviembre se formalizaron en Valladolid 1.154 contrataciones indefinidas y otras 697, conversiones de temporales en indefinidas;con la gran mayoría, 17.519, temporales. En total, 19.377 contratos. Pues bien, no sirvieron para crear ni un solo nuevo puesto de trabajo, ya que la afiliación a la Seguridad Social descendió en ese mes en 768 personas. Las personas que se jubilaron, sumadas a las que perdieron su puesto de trabajo ya las que se mudaron a otras provincias neutralizaron con creces cualquier ganancia. Una de las caras menos agraciadas de la recuperación es el protagonismo que ha cobrado el contrato a jornada parcial. Este puede ser de unas pocas horas al día, a la semana o al mes. Es decir, que un contrato de 39 horas semanales ya puede ser considerado un contrato a tiempo parcial y uno de tres horas al mes, también.

Parcialidad involuntaria

En los contratos a tiempo parcial no pueden hacerse horas extraordinarias pero sí lo que se llama 'horas complementarias', siempre que sean acordadas entre el trabajador y el empresario y no excedan en un 30% las horas de trabajo habituales. Pues bien, sin detalle de la duración de estos contratos a jornada parcial, suponen este año el 38,5% del total.

Según el Banco de España, la tasa de trabajadores a tiempo parcial involuntario –los que trabajan menos de 30 horas semanales pero que querrían más– ha aumentado «rápidamente» en España hasta superar el 8% de la población activa desde el 2% de hace 15 años. La propia patronal CEOE admitió recientemente que seis de cada diez contratos a tiempo parcial firmados en 2016 fueron de carácter involuntario; es decir, que el trabajador hubiera preferido ser contratado por más horas, pero no tuvo elección. El nivel de subempleo en España duplica la media europea.

Como es sabido, la contratación a jornada parcial está muy feminizada en España. En Valladolid afecta al doble de mujeres que de hombres (3.535 contratos para ellas, frente a 1.742 para ellos en el periodo analizado). Las empresas pequeñas cuentan con incentivos a la contratación indefinida del primer trabajador, tanto si es menor de 30 años, mayor de 45 o mujer en aquellos sectores en los que está menos representada. Entre ellos están la deducción fiscal de 3.000 euros, o las bonificaciones en la cuota empresarial a la Seguridad Social durante tres años.

Más inspección a los temporales y a los excesos de jornada

La Comisión Operativa Autonómica de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, en la que participan el Ministerio de Trabajo y la Consejería de Empleo, prevé realizar el año próximo 43.843 inspecciones de trabajo. Las principales líneas de actuación serán la lucha contra el abuso y el fraude en la contratación temporal y a tiempo parcial con un aumento del 25,4% sobre 2017, con 3.178 actuaciones previstas a nivel autonómico. Para combatir los excesos de jornadas y las horas extraordinarias no pagadas ni compensadas e incumplimientos en materia salarial se han programado 1.539 actuaciones inspectoras, el 10 % más que en el ejercicio anterior. También se investigarán las nuevas modalidades de prestación de trabajo, así como las figuras que ocultan trabajo por cuenta ajena en donde se incluyen actuaciones para detectar el fomento del falso autónomo, trabajo oculto y falsos becarios.

Hasta noviembre del presente año, en Castilla y León se alcanzaron los 7.807 contratos temporales transformados en indefinidos por la actuación inspectora, el doble que en 2017 y el resultado más alto de la historia.