La falta de suministro aumenta el 44% en un solo año y afecta a 749 fármacos

Farmacia hospitalaria del Río Hortega de Valladolid. /MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Farmacia hospitalaria del Río Hortega de Valladolid. / MIGUEL ÁNGEL SANTOS

El 10% del desabastecimiento concierne a medicamentos sin alternativa terapéutica

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

La falta de disponibilidad de todo tipo de medicamentos aumenta cada año desde 2016. Financiados, sin subvención, con receta, sin prescripción médica, genéricos, de marca, de dispensación en oficina de farmacia u hospitalarios. Afecta a todos y en un solo año ha aumentado el 44% hasta alcanzar la inusual cifra de 1.332 fármacos con problemas de suministro e, incluso, de desabastecimiento en todo el año pasado. En el segundo semestre del año, último informe del Ministerio de Sanidad, el problema se ha concentrado en 749 medicamentos. Esta cifra supone un aumento del 28% con respecto al primer semestre de 2018. Más del 60% de este aumento ha estado motivado por la retirada de diferentes presentaciones de medicamentos que contienen como principio activo valsartán, por su contenido en nitrosaminas. Este hecho ha generado la ausencia en el mercado de más de cien presentaciones de distintos medicamentos; aunque, «en todo momento, ha existido cantidad suficiente de las alternativas disponibles, por lo que los pacientes han podido conseguir su medicación». Las carencias más recientes suponen dificultar el acceso al 2,39% del total de fármacos autorizados en España.

Trece propuestas para combatir la falta de provisión

ElMinisterio de Sanidad tiene en cartera la implantación de 13 medidas en el Plan de Garantías de Abastecimiento de Medicamentos, de aquí a 2022. El Gobierno quiere exigir a los laboratorios farmacéuticos que hayan generado problemas críticos, por falta de calidad, o a los que comunican muchos, por cantidad, que desarrollen planes de prevención. También propone revisar la política sancionadora e implantar multas potentes e introducir indicadores que permitan analizar la repercusión de las actividades regulatorias sobre los problemas de desabastecimiento. Asimismo contempla medidas de prevención para garantizar los fármacos esenciales y también medidas de identificación precoz y de mejorar de la información a los médicos y farmacéuticos, entre otras.

Son varias las causas que apunta el Ministerio de Sanidad y la organización colegial farmacéutica para el desabastecimiento de medicamentos. Los problemas de fabricación unidos a los de capacidad, es decir, a un aumento de la demanda que las líneas de producción disponibles no pueden asumir acaparan el 49% de la responsabilidad. También hay que sumar los problemas de calidad, de competencia y políticas de precios, escasez de la materia prima o la concentración del principio activo en una sola planta. China es un gran productor de principios activos, la dependencia de este país es muy alta y, además, fuentes sanitarias apuntan al progresivo abandono de su medicina tradicional sustituida por la occidental lo que se traduce en un aumento del consumo de fármacos.

El impacto asistencial de las restricciones varía en función del tipo de carencia y las posibilidades de sustitución y de los niveles de gravedad, explican fuentes de Salud Pública de Castilla y León. En el 26,74% de los casos registrados de este último registro es de corta duración y, por lo tanto, el impacto de los 201 medicamentos que, en realidad, están en el canal de distribución y no han llegado a la oficina es nulo y no requiere intervenciones excepcionales. El caso más frecuente es el de los fármacos en los que al existir en el mercado otros similares, con el mismo principio activo e igual vía de administración, son sustituibles por el propio farmacéutico. Esto ocurre en el 57,49% de los casos. Los tratamientos del sistema cardiovascular, nervioso, para el cáncer y antiinfecciosos, por este orden, han sido los más afectados.

El impacto aumenta, y la AEMPS lo califica como 'medio' cuando, aunque hay opciones de sustitución, se requiere la intervención del médico para que prescriba un tratamiento alternativo; lo que implica retrasos en la medicación, molestias para el paciente que ha de volver a consulta, más carga asistencial para Sacyl y nueva cita para el médico. Afecta al 5,75% de los fármacos que, desde julio hasta diciembre de 2018, faltaron en las farmacias.

Las situaciones más graves actualmente conciernen al 10,03% de los productos sin existencias suficientes y generan un impacto sanitario importante porque no hay disponibles alternativas terapéuticas en alguna o ninguna de sus indicaciones y, por lo tanto, no hay sustitución posible ni por ningún facultativo; lo que implica medidas excepcionales para situaciones excepcionales tales como una comercialización extraordinaria o la importación de medicamentos extranjeros.

Más de la mitad de los problemas de suministro con este tipo de impacto mayor duran más de tres meses. En los menos problemáticos, además, el tiempo de recuperación de la provisión es menor. Este último balance delMinisterio de Sanidad recoge que, de los 749 medicamentos afectados, el restablecimiento se logró en el 45,8% de los casos dentro del mismo semestre y el tiempo más habitual de reposición fue de 74 días.

Medidas de sustitución

Y ¿qué hace Agencia Española del Medicamento ante la carencia de un fármaco? Son varias las posibilidades para dar respuestas a tal carencia. Así, la primera medida es la de controlar la distribución y repartir en función de históricos de necesidades los medicamentos en almacén por las diferentes comunidades. También puede facilitar autorizaciones excepcionales del preparado como el reacondicionamiento del medicamento y volver a etiquetar el producto para poner en español las indicaciones.

También puede permitir la comercialización excepcional de un producto cuya composición en España tenga alguna diferencia con el que está autorizado o se permite que el etiquetado no sea en castellano o bien sacar al mercado productos con caducidad inferior a los seis meses que, de forma habitual, está prohibido. Estas excepciones suelen ser solo para uso hospitalario. Y otra opción, aunque es aún menos habitual, es la de la importación y gestión de medicamentos extranjeros. Son productos no autorizados en España, pero con el visto bueno legal de otros países y su suministro se gestiona a través de la aplicación de Medicamentos en Situaciones Especiales.

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