Canciones como medicina

La asociación Música en Vena promueve el valor del directo para ayudar a los enfermos durante su estancia hospitalaria, con José Mercé como embajador

Canciones como medicina
Pilar González Ruiz
PILAR GONZÁLEZ RUIZSantander

Hace apenas unos días, José Mercé, curtido en escenarios de todo el mundo, se enfrentó a un público nuevo. Personas con bata verde y mascarillas, convalecientes de diversas enfermedades o intervenciones. «Con cara de apagaítos», dice el cantaor. Caras que cambiaron, ojos más vivos y sonrisas crecientes, cuando el quejío del jerezano inundó el salón de actos del Hospital 12 de Octubre.

Mercé define la experiencia como «maravillosa». «Siempre ponemos el alma, pero ese día fue muy especial». El repertorio que hizo, con Tomatito a su flanco, como fiel compinche de esta batalla sin perdedores, fue el mismo que para cualquier concierto. Sonaron soleás, alegrías, tangos... Entre camillas, sillas de rueda y goteros hubo espacio para tímidas palmas y compases marcados con suavidad.

Tras su interpretación, de más de una hora, el cantaor charló con pacientes y familiares, reafirmando esa sensación que había vivido desde la otra mitad de la sala. «No te lo crees si no lo vives», dice entusiasta. «Ahora me siento otra persona» y no descarta repetir experiencia si su apretada agenda se lo permite.

Su presencia en el hospital no es casual sino el resultado de una intención doblemente perseguida entre el artista y la asociación Música en Vena, que está detrás de este proyecto mitad romántico, mitad científico de hacer de los acordes un elemento de curación.

Ignacio y Juan García Castelló son hermanos, mellizos y prematuros. Uno pesó poco más de un kilo al nacer. El otro ni siquiera alcanzó esa cifra. Los médicos avisaron a sus padres de que había pocas posibilidades de que los bebés salieran adelante. Ellos, además de confiar en la recuperación, hicieron algo más. Junto a su incubadora, cantaron y pusieron música. «No lo sabemos a ciencia cierta, pero la música tuvo un papel muy fuerte en nuestra recuperación», dice Ignacio. Y de ahí salió el germen de un proyecto que hoy mueve a 6.000 músicos y organiza más de veinte conciertos al mes en hospitales de Madrid y Barcelona. Más de 44.000 personas han disfrutado ya de estos espectáculos «a medida».

Emoción e investigación

Desde hace siete años contribuyen a la mejora de la estancia hospitalaria desde tres frentes; mejorar la salud, la investigación y generar empleo entre músicos jóvenes. Músicos que según señala Ignacio, «se enganchan enseguida; tenemos lista de espera para gente que quiere participar».

Aunque tienen que pasar un «filtro» de calidad para formar parte del proyecto, caben todos los estilos, desde el pop a la bossa nova. «Tenemos en cuenta lo que quiere el paciente», que solo tiene que pedir que le lleven música a su habitación. Estos conciertos tienen tres dimensiones; la más íntima es la música a demanda, en la que a un paciente ingresado se le lleva música a pie de cama. Un flautista, un guitarrista o una voz a capella, por ejemplo. A continuación estarían los conciertos en hospitales de día, como el caso de los pacientes oncológicos, para 20 o 25 personas y finalmente, los conciertos en gran formato, que suelen ser en salones de actos y al que pueden acudir todos los pacientes que los deseen, así como el personal médico y los familiares.

¿Cómo se toman los profesionales de la medicina esta «intrusión» en su ordenado trabajo diario? Responde Ignacio que «al principio las propuestas salían de la asociación y ahora son ellos mismos los que piden más música».

En paralelo a esta parte de perfil más lúdico, Música en Vena está desarrollando seis proyectos de investigación en el 12 de Octubre, con la aprobación del Comité de Ética, para demostrar el impacto positivo de la música en vivo desde el punto de vista clínico. 40 personas tocan todos los días en la UCI, en las áreas de hematología, rehabilitación y neonatología para medir los efectos de la música durante una hora. Los médicos miden los parámetros fisiológicos antes, durante y después del concierto. Se trata de hacer cuantificable esa frase tantas veces escuchadas de que la música nos hace más felices. De momento, sin duda, la música cura.

Ese es el nombre de la campaña solidaria para la que José Merce era «el candidato perfecto». La meta es recaudar fondos que permitan ampliar esta iniciativa, en la que ya han participado Rozalén, Carlos Núñez, Jorge Drexler o Rosario Flores. Colaborar es tan sencillo como mandar un SMS con la palabra música al 28014 o realizar una donación a través de la web de la asociación, www.musicaenvena.com.