Dieciseisavos | Vuelta

El Valencia, en octavos con daños colaterales

Los jugadores del Valencia celebran el gol de Gameiro en Mestalla. /AFP
Los jugadores del Valencia celebran el gol de Gameiro en Mestalla. / AFP

Gameiro remata al Celtic, más peligroso que en la ida hasta la expulsión de Toljan, pero la lesión de Garay empaña una tarde que se esperaba tranquila en Mestalla

MIGUEL OLMEDAMadrid

Brendan Rodgers tenía claro lo que debía hacer para que el Celtic mantuviera unas mínimas opciones de estar en octavos. Marcelino García Toral tenía claro lo que debía hacer para que el Valencia no perdiera todas las papeletas que se había ganado en Glasgow. El uno, fortalecer se débil defensa. El otro, no desvertebrar a su equipo con demasiadas rotaciones. Hasta el minuto 37 vencía a los puntos el plan del norirlandés.

Entonces, paradojas de este deporte, el jugador más preparado del Celtic para jugar en la élite cometió un error imperdonable. Jeremy Toljan brilló en 2017 en la selección alemana que ganó a la generación de Asensio y Saúl la final del Europeo sub21, como antes había deslumbrado, un verano atrás, en los Juegos, donde sólo la Brasil de Neymar privó a los teutones del oro olímpico. Desdichado desde aquella final ante la 'Rojita', el lateral derecho cazó a Guedes en un desmarque hacia el área: segunda amarilla y a la ducha.

1 VALENCIA

Neto, Wass (Kang In Lee, min. 76), Garay (Coquelin, min. 23), Diakhaby, Lato, Ferrán, Soler, Parejo, Guedes, Sobrino (Gameiro, min. 68) y Mina.

0 CELTIC

Bain, Toljan, Boyata, Simunovic, Ajer, Hayes, Brown, McGregor, Christie, Forrest (Édouard, min. 63) y Burke (Johnston, min. 73).

Gol
1-0: min. 70, Gameiro.
Árbitro
Deniz Aytekin (Alemania). Amonestó a Diakhaby del Valencia y a Hayes y Brown del Celtic; y expulsó a Toljan, del equipo escocés, por doble amonestación (min. 37).
Incidencias
Partido de vuelta de dieciseisavos de final de la Liga Europa disputado en el estadio de Mestalla, en Valencia.

Hasta ese momento el Celtic contabilizaba ocho ocasiones sobre la portería de Neto, por ninguna del Valencia. Únicamente la limitada calidad de los escoceses había evitado el maremoto en Mestalla. Primero, en un córner que Ajer no aceró a rematar entre palos ni con izquierda ni con derecha. Después, y hasta en dos ocasiones, Burke demasiado impreciso para embocar sendos contragolpes en el área local. Por último, una volea franca de Hayes que empaló mordida y desviada el carrilero zurdo.

Una roja cambió todo

En todo caso, la peor noticia de ese periodo –y de la eliminatoria- para el Valencia fue la lesión de Garay. Hasta en una rotura demuestra compostura el central argentino, por fin el cacique que necesitaba Mestalla: reculaba ante Burke, sintió el pinchazo en el muslo y se mantuvo impasible para interceptar el disparo del delantero en el área antes de pedir el cambio. Con Gabriel lesionado –se le espera este domingo- y Roncaglia sancionado hasta cuartos, Marcelino reza para que lo de Garay lo solucione la fisioterapia en un par de sesiones. Más que nada porque la próxima semana también se juega estar en la final de Copa.

La roja de Toljan desató a un Valencia demasiado sobrio, que había sabido sufrir en el buen arranque escocés. Se soltó Soler, mediocentro sin Kondogbia, con un disparo lejano, y le siguieron el juego Parejo, Ferrán y Santi Mina. Solo Bain, el mejor del Celtic en toda la serie, detuvo un vendaval en la Malvarrosa con paradones al capitán y al delantero antes del descanso.

Con Gabriel lesionado –se le espera este domingo- y Roncaglia sancionado hasta cuartos, Marcelino reza para que lo de Garay lo solucione la fisioterapia en un par de sesiones

Anestesiado por la expulsión y el arreón local, el Celtic ni buscó adelantarse tras el entretiempo. Es más, fue Wass –un puñal por la derecha- quien tuvo más cerca la diana, aunque su pase de la muerte no encontró a Sobrino. Luego Ajer se adelantaría a Neto en una falta lateral para recordar que, sin goles del Valencia, aún habría tiempo para un par de sustos.

Pero Parejo no quería más sobresaltos en lo que se presumía una tarde plácida; con la lesión de Garay era suficiente. Sacó el capitán el catalejo y divisó en el horizonte el penúltimo desmarque de Wass, dibujó el envío con la precisión de un 'quarterback' de fútbol americano y entre el danés y Gameiro hicieron el 1-0 en el área pequeña. Con todavía 20 minutos por jugarse, definitivamente no había ya más eliminatoria.