Brasil inicia la operación reconquista

La selección de brasil, antes de un amistoso. /Afp
La selección de brasil, antes de un amistoso. / Afp

El 1-7 de Alemania en Belo Horizonte hace cuatro años todavía pesa en la memoria de la 'canarinha', que se encomienda a Neymar y a Tite

IGOR BARCIABilbao

No podemos cambiar la historia». La lapidaria frase se recogió la pasada semana en Belo Horizonte, sede del inolvidable partido de semifinales donde Brasil sufrió, en su Mundial, la mayor humillación de su historia junto al 'Maracanazo' al perder 1-7. Los responsables del estadio Mineirao entregaron en un acto simbólico una de las porterías al Museo de la Federación Alemana de Fútbol, la que defendía la 'canarinha' en la primera parte y donde encajó cinco de los siete goles. Englobada en una campaña solidaria, el acto simboliza el peso que mantiene aquella derrota en la selección de Brasil. Una humillación que permanece fresca cuatro años después y de la que se quiere sacar una lectura positiva en forma de motivación de cara al Mundial de Rusia. Lavar la imagen de la selección más laureada de los campeonatos y buscar el sexto trofeo es el gran reto de la 'verdeamarilla', que se presenta en el torneo liderada por Neymar en el campo y Tite en el banquillo.

Lo cierto es que a Brasil le ha costado levantar cabeza después del estropicio en 'su' Mundial. En 2014 todo estaba preparado para colocar la sexta estrella en su camiseta, así que la goleada sumió a la selección en un estado de depresión que la llegada de Dunga al banquillo en sustitución de Scolari no logró revertir. Las Copas de América de 2015 y 2016 no sirvieron de bálsamo para las heridas cariocas, y la federación apostó por un nuevo relevo en la dirección. Y de momento, parece que las cosas han cambiado.

Adenor Leonardo Bacchi (Caxias do Sul, 25 de mayo de 1961), más conocido como Tite, había desarrollado su carrera como entrenador en clubes del país, y sus últimos éxitos habían llegado con el Corinthians, con el que ganó el Mundialito de clubes en 2012 frente al Chelsea, la Recopa Sudamericana en 2015 y el Brasileirao de 2015. Suficiente reputación para hacerse cargo de la selección. Sus conocimientos del fútbol brasileño –más allá de todos aquellos que juegan en Europa– fueron un factor determinante a la hora de hacer reaccionar a Brasil con la base de siempre y nuevos talentos. Tite aportó confianza al grupo, que respondió con ocho victorias consecutivas en la fase de clasificación para el Mundial de Rusia. Y le dotó de un estilo definido, más cercano a la tradición del país, gracias a ese conocimiento del fútbol nacional. Una defensa sólida que le permite encajar pocos goles, y mucho talento en ataque. En esa transición desde el orden a la alegría e imaginación encaja a la perfección Neymar, al que Tite siempre ha dado galones de estrella, de líder, y al que mima todo lo que puede para que se sienta feliz en la nueva 'canarinha'.

El astro del PSG ha sido, precisamente, la gran preocupación de Brasil para este Mundial. Neymar ya está recuperado de su fractura del quinto metatarsiano y reapareció en plan estelar en el amistoso contra Croacia (2-0) donde anotó uno de los goles. La 'torcida' brasileña respira tranquila al saber que el diez podrá liderar a la selección en su camino hacia la sexta estrella (ha ganado en 1958, 1962, 1970, 1994 y 2002) y poner fin a una sequía que dura 16 años.

Lo más importante es que Neymar no está solo. Brasil depende de su talento, sí, pero no se puede decir que tenga 'neymardependencia'. Porque Tite cuenta con un grupo de primer nivel. En la portería aparece Alisson, el guardameta de la Roma y con una enorme progresión, mientras que tiene una defensa de lujo con Marcelo, Thiago Silva, Miranda o Marquinhos, y eso que no está Dani Alves, lesionado.

En el centro del campo, en labores de contención está Casemiro y por delante Paulinho, ambos aportando músculo, mientras que en labores más creativas, aportando velocidad y desborde, aparecen jugadores como Coutinho, Willian y Douglas Costa. Gabriel Jesús y Firminho aportan gol, y todo esto lo completa Neymar con su calidad.

Así se presenta Brasil, dispuesta a reclamar el trono mundial. Es una selección nueva, que incluso logró tomarse una pequeña venganza ante Alemania al ganar hace un par de meses por 1-0. Pero le queda la gran revancha. Esa espera en Rusia.

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