Gran Premio de Alemania

El hundimiento de Ferrari da alas a Hamilton

Lewis Hamilton, durante la sesión de calificación. /Ralph Orlowski (Reuters)
Lewis Hamilton, durante la sesión de calificación. / Ralph Orlowski (Reuters)

El británico consigue la 'pole' en el Gran Premio de Alemania, en el que Vettel saldrá último y Leclerc, décimo, con Carlos Sainz partiendo desde la séptima posición de la parrilla

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROHOCKENHEIM

Lewis Hamilton tiene la suerte de cara este año. Aunque hay que merecerla, sería absurdo negar que al británico le está saliendo todo de cara. El pentacampeón saldrá desde la 'pole' del Gran Premio de Alemania, por delante de Max Verstappen y de Valtteri Bottas, que se quedaron cortos para intentar arrebatarle el primer puesto.

No obstante, si hasta aquí la noticia no llega a mucho más, los grandes protagonistas no fueron ellos. En Ferrari tienen que empezar a mirar muy adentro lo que les ocurre. Un fin de semana más en el que parten como grandes favoritos, un sábado más que lo pifian. Y en un circuito como Hockenheim no se pueden permitir salir décimo y último.

El primer varapalo le llegó muy pronto, a los pocos minutos de arrancar la Q1. Sebastian Vettel estaba saliendo para hacer su primer intento de vuelta buena cuando empezó a notar que algo no iba bien. Reportó por radio que algo notaba en la parte de atrás del Ferrari y entró en boxes. El temor de una avería se confirmó en cuanto abrieron la parte trasera. El turbo del SF90 del alemán estaba roto y no daba tiempo a arreglarlo para que saliera. Ni siquiera dejaron que se volviera a montar.

Todo quedó en manos de Charles Leclerc, algo que por otro lado ya no es noticia en la Scuderia esta temporada. El piloto monegasco consiguió marcar de cerca a Hamilton, y todo apuntaba a que iba a ser su gran rival en la Q3. Comenzó la tanda definitiva de la clasificación. y su coche no iba bien. Leclerc miraba a todas partes incrédulo, mientras los mecánicos de la Scuderia bramaban y blasfemaban en italiano, uno de los idiomas más gratificantes para bajar santos en momentos de enfado.

Mientras Hamilton afrontaba la clasificación directo hacia una nueva 'pole', la número 87 en su carrera deportiva, Leclerc se bajaba del coche. Saldrá décimo, una posición muy ingrata para él, sobre todo porque no está claro que este domingo sea más de helado y zumo de maracuyá o de café caliente y mantita. La ola de calor que ha azotado estos días el centro de Europa ha dado paso a un bajón de temperaturas, agradable para la afición y para los pilotos, pero algo dubitativo para los estrategas. La previsión de lluvia está aún presente para este domingo, lo que garantiza espectáculo por todos lados. Especialmente porque no sólo Vettel sale último y Leclerc lo hace décimo, sino porque Max Verstappen saldrá segundo tras Hamilton y Carlos Sainz, séptimo.

Si finalmente cae agua este domingo, que nadie despegue la mirada de la televisión porque después de lo visto en la última prueba, añadirle el picante de la lluvia puede dar una carrera antológica.

Cara y cruz en McLaren

Carlos Sainz volvió a salvar los muebles para McLaren. El equipo británico sacó un gran séptimo puesto en la clasificación, después de un fin de semana en el que había serias dudas de su rendimiento. La labor del madrileño fue excelsa, ya que no sólo se metió en la Q3 con relativa facilidad, sino por comparativa con su compañero.

Lando Norris se quedó fuera de la clasificación muy pronto. El británico partirá este domingo decimosexto, ya que no pasó el corte de la Q1, lo que complicará muchas opciones de puntuar. Una mala elección y un mal momento para salir a pista le han dejado fuera de juego muy pronto.

Este sábado se confirmó, no obstante, que en McLaren tienen capacidad de reacción. A malas, saben salir del pozo. Prueba de ello es que de un 'set up' muy erróneo que llevaban el viernes, pasaron a uno más que aceptable para sus opciones de puntuar. «Hemos reaccionado, hemos puesto un coche un poco mejor. El resto ha sido ir haciendo buenas vueltas en clasificación, entendiendo bien lo que había que hacer con el alerón delantero, que con los cambios de temperatura que está habiendo es muy complicado. Hemos aprendido del fin de semana pasado, de los errores que cometimos, y hemos hecho una clasificación quizás un poco por encima de las expectativas con lo apretada que está la parrilla», señaló Sainz al bajarse del coche.