Test de pretemporada

Mercedes no hace ruido… pero supera las 1.000 vueltas

El Mercedes de Hamilton, durante la sesión de test de pretemporada en Montmeló./EP
El Mercedes de Hamilton, durante la sesión de test de pretemporada en Montmeló. / EP

Mientras los tiempos siguen bajando en los test, los vigentes campeones son los que más kilómetros de trabajo acumulan y Leclerc asusta con un 1:16

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROCircuit de Catalunya (Montmeló)

Los grandes titulares se los llevan los hombres que alcanzan los mejores tiempos, como ha estado haciendo Ferrari durante las dos semanas que van de entrenamientos. En esta penúltima jornada de pretemporada, de hecho, Charles Leclerc destrozó el crono con un impensable 1:16.231 que es apenas una décima más lento que la mejor vuelta absoluta dada a este circuito, el 1:16.173 con el que Lewis Hamilton marcó la pole de 2018.

Sin embargo, a estas alturas del año poco o nada se puede sacar de una única vuelta y menos de una de ensayo de clasificación. Ese fue el guión que siguieron muchos de los pilotos que salieron a pista este jueves, que fue el penúltimo día de trabajo en la pista de Montmeló antes de la hora de la verdad en Australia. Con el neumático C5 (antiguo hiperblando), Leclerc destrozó el cronómetro mediada la mañana, en el punto óptimo de temperatura y con combustible justo para dar una única vuelta lanzada. Todo apunta a que aún se puede alcanzar la barrera del 1:15, y de hecho, el propio Leclerc asegura que se ven en condiciones para lograrlo. «Como todos los equipos, nosotros no vamos a fondo. Todavía hay un poco de margen y, aunque aún debo aprender, me siento más cómodo a cada vuelta. La temporada pinta bien por ahora», afirmaba el monegasco, recién llegado a Ferrari.

Y es por eso que nadie se fía de los presuntos problemas que atraviesa Mercedes. El equipo campeón, que ha mostrado un W10 totalmente distinto esta semana que la anterior, no ha estado en ningún momento entre los mejores, pero no son los tiempos a una vuelta lo que llama la atención, sino el ritmo en tandas largas y, sobre todo, el número de vueltas que logran. Bajo una estrategia de repartirse entre los dos pilotos las mañanas y las tardes, la escuadra anglo-germana ha sido la primera en cruzar la barrera de las 1.000 vueltas dadas en esta pretemporada, con 1.058 a falta de un día. En kilómetros, acumula 4.920 (casi 100 más que en 2018) a falta de un día, lo que supone una cantidad ingente de datos y un enorme 'feedback' que pueden darles para una versión ya definitiva del coche que mostrarán en Australia.

El tiempazo de Leclerc eclipsó el hecho de que Hamilton y Bottas no hicieran su mejor vuelta este jueves con el neumático más competitivo (el campeón lo hizo con el C2, el segundo más duro, y el finlandés con el C3, el medio), pero alcanzaron 85 y 97 vueltas respectivamente, para poner a Mercedes al frente del número de giros de la penúltima jornada con 182 en total.

Fuerte accidente de Gasly

Las prisas por hacer ensayos de clasificación y algunos problemas mecánicos hicieron desplegar varias veces las banderas rojas este jueves. La de mayor gravedad la provocó Pierre Gasly, que estrelló su Red Bull al perder el control en la rápida curva 9 del trazado de Montmeló. El galo tocó la zona exterior, se le fue la trasera del RB15 y se estrelló con violencia contra las protecciones.

Gasly salió por su propio pie, pero el monoplaza quedó seriamente tocado. De hecho, incluso se llegó a rumorear que el golpe era de tal calibre que no les iba a dar tiempo a arreglarlo para que Verstappen completase los test este viernes, pero el jefe Christian Horner confirmó que los mecánicos se pondrían manos a la obra de inmediato para tenerlo listo este viernes. «Lo siento por los chicos, tienen una noche bastante larga por delante», se disculpaba el francés hacia su equipo.

En McLaren fue el turno de Lando Norris probar el MCL34, pero no mejoró a Carlos Sainz. El británico sí sumó un tiempo más rápido, un 1:17.084, pero lo hizo con el neumático C5. El madrileño el día anterior paró el crono apenas media décima más lento con el C4, un punto más duro y, por tanto, menos competitivo. Este viernes, al madrileño se le presentará la mejor oportunidad para demostrar hasta dónde es capaz de ir a una vuelta con el McLaren y dejar sobre la mesa su candidatura a la posible Q3, que es el primer gran objetivo de la temporada.