Roland Garros

Los Yannick, tarea fácil para Nadal

Rafa Nadal, durante su partido en Roland Garros./Vincent Kessler (Reuters)
Rafa Nadal, durante su partido en Roland Garros. / Vincent Kessler (Reuters)

El tenista español da un paso más en Roland Garros y se mete en tercera ronda a costa de un débil Maden (6-1, 6-2 y 6-4)

ENRIC GARDINERMadrid

Ni Yannick Hanfmann, ni Yannick Maden. Los verdaderos desafíos para Rafael Nadal en París no llevarán ese nombre. Después de despachar con sobriedad al primero en su debut, Maden (número 114 del mundo) tampoco fue obstáculo (6-1, 6-2 y 6-4) para un Nadal que va carburando en sensaciones y cogiendo minutos en la arcilla parisina a costa de rivales que aún no están a su nivel.

Maden, como le ocurrió a Hanfmann hace escasos días, sufrió el vértigo de torear ante el reto principal del Grand Slam galo. No fue en una pista remodelada, construida de cero y en la que Nadal no ha perdido ni un ápice de la magia del pasado. No fue en la Philippe Chatrier, ya que el once veces campeón fue relegado a la Suzanne Lenglen, la segunda en importancia del torneo. El cambio de aires, después de estrenar la Chatrier el lunes, no redujo la fuerza del balear.

Y si no, que se lo digan al alemán, que se cansó de resistir los intercambios con el manacorense y de tener que remar con sudor y lágrimas para extraer algún punto. Fue capaz de meter ritmo a Nadal en las piernas y forzarle a fallar más de la cuenta, pero no era suficiente. Al menos, se llevó el honor de ser el primero en romperle el servicio este año en Roland Garros.

El ritmo con el que venía de la fase previa y de su primer choque no era nada comparable a lo que se encontraría ante un Nadal encendido. Un Nadal que nada recuerda ya al que se estrelló en Montecarlo, Barcelona y Madrid.

Como el buen vino, ha mejorado con el tiempo y sostenido unas sensaciones que se palpan cuando suelta la derecha y cuando abrocha con el revés. Ante un rival como Maden, sacar conclusiones a la larga es aventurado, pero sí se atisba en el balear una confianza necesaria.

Era imperativo arrancar el torneo sin sorpresas y sin problemas y un cuadro amable lo ha permitido. Sin cañoneros, ni kamikaces de la raqueta, Nadal ha superado sus dos primeros escollos con seguridad y buen hacer, tomando las dosis de positividad necesarias para un Grand Slam.

En octavos, Nadal y Goffin editarán su quinto duelo (3-1 para Nadal).

Muguruza, sólida a tercera ronda

La otra buena noticia del día llegó por parte de Garbiñe Muguruza, que se ha empeñado en corregir el irregular 2019 en Francia. Tras remontar en primera ronda, la española se permitió el lujo de tener un segundo choque mucho más plácido y dejarse solo cinco juegos (6-4 y 6-1) contra la sueca Johanna Larsson, poca ducha en la tierra batida.

Su rival en la tercera etapa del torneo que ganó en 2016 será la ucraniana Elina Svitolina, que eliminó primero a Venus Williams y después pasó de ronda por la retirada antes del comienzo del partido de Kateryna Kozlova.

Svitolina ha tenido problemas durante la gira de arcilla, donde defendía título en Roma, debido a una lesión en la rodilla (ha jugado con una protección en París), por lo que estará por ver si está ya recuperada ese inconveniente.

Muguruza y Svitolina, número 6 del mundo, se han enfrentado en ocho ocasiones, con balance de cinco a tres a favor de la ucraniana, aunque el único choque en Roland Garros (2012) se lo llevó la española.