La banca aprovecha el tirón de las hipotecas fijas para elevar sus intereses

Una pareja ante un notario. /R. C.
Una pareja ante un notario. / R. C.

Los tipos de las cuotas estables suben hasta el 3,1% mientras que los de los créditos variables descienden hasta el 2,3%

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

La búsqueda de una cuota hipotecaria estable por parte de cada vez más ciudadanos que financian la compra de su vivienda está derivando en un incremento de los tipos de interés de esos préstamos por parte de los bancos, conscientes de esta preferencia entre los ciudadanos frente a las hipotecas variables. A pesar de que todavía no se vislumbra un cambio en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) para elevar el precio del dinero, las entidades financieras han vuelto a incrementar el coste de las hipotecas fijas aprovechando la mayor demanda que tienen por parte de los españoles.

Hasta el pasado mes de marzo, si se contrataba una hipoteca fija se asumía un interés medio del 3,11%, lo que supone un avance de 1,6 puntos porcentuales con respecto al mismo mes del año anterior. Por el contrario, el precio de los créditos variables (aquellos que van ligados habitualmetne al euríbor) volvieron a descender: cayeron hasta el 2,34%, de media, lo que representa casi tres puntos porcentuales menos que 12 meses antes, según el INE.

El margen entre las hipotecas fijas y las variables se va ensanchando a medida que transcurren los meses en una política comercial de la banca que ha subido el coste de los créditos con cuota estable. En marzo, casi el 42% de las concesiones de hipotecas fueron a tipo estable, frente al 58% restante, a tipo variable. Supone todo un récord en el mercado español, habituado a que sus ciudadanos optasen históricamente por las cuotas que cambiaban en función de la evolución de los tipos de interés.

Se trata de una realidad mucho más extendida en el resto de Europa donde las hipotecas fijas constituyen el mayor volumen de las nuevas contrataciones. Son préstamos en los que se abona más dinero en intereses, a cambio de saber que esa cuota será la misma para toda la vida de la hipoteca. En el caso de las variables, habitualmente se asume un pago menor, con la incertidumbre de lo que pueda ocurrir en el futuro con los tipos de interés, que previsiblemente subirán, aunque se mantienen en mínimos históricos desde hace cuatro años sin que las voces que alertan de un avance se hayan hecho realidad.

De hecho, el euríbor está cayendo en mayo y regresando hacia los mínimos que marcó en febrero del año pasado. Cuando apenas restan tres jornadas para que finalice este mes, el indicador hipotecario se encuentra en el -0,12%, frente al -0,11% de abril. El hecho de que el presidente del BCE, Mario Draghi, no haya aclarado cuándo comenzará la subida de tipos sigue ahogando al índice más utilizado para calcular las cuotas hipotecarias, en beneficio del bolsillo de los ciudadanos.

Para el conjunto de las hipotecas constituidas sobre viviendas, el tipo de interés medio es del 2,62% (un 0,1% superior al de marzo de 2018) y el plazo medio de 24 años. Además, ha vuelto a incrementarse la cuantía media que solicitan los futuros hipotecados al situarse en los 125.341 euros por operación, casi un 4% más que en el mismo mes del año anterior. Este avance se debe tanto al incremento de los precios inmobiliarios como a la necesidad de mayor volumen de financiación por disponer de menos ahorros para completar la adquisición del inmueble.

Atrás quedan ya los últimos meses de 2018, cuando los consumidores temían que la obligación de que la banca tuviera que pagar el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) pudiera provocar un repunte generalizado en el precio de las hipotecas, una previsión que finalmente no se ha producido. Aunque parte de los ejecutivos del sector sí admiten que ahora son «menos flexibles» al negociar las condiciones de sus préstamos hipotecarios.