El consejo de BBVA mantiene a González a la espera de la investigación

Francisco González./
Francisco González.

Carlos Torres preside por primera vez ese órgano del banco, con Onur Genç como consejero, sin tomar ninguna decisión sobre su antecesor

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El primer consejo de administración de BBVA del año, en el que habitualmente se aprueban las cuentas del banco que se publicarán este viernes, no ha tomado ninguna decisión sobre el futuro del presidente de honor del banco y de la fundación, Francisco González. El que fuera máximo responsable de la entidad entre 2000 y 2018 seguirá, por ahora, en sus cargos honoríficos a la espera de las conclusiones que se deriven de la investigación interna abierta por el caso del supuesto espionaje.

Este jueves era la primera ocasión que tenían los 15 consejeros de la corporación para tomar una decisión sobre González. Durante las tres últimas semanas, los miembros de este órgano se han despertado casi diariamente con la filtración de noticias relativas a una presunta trama de escuchas y seguimientos encargados por González a la empresa de seguridad Cenyt -vinculada al excomisario Villarejo- para evitar el desembarco de otros empresarios -liderados por el expresidente de Sacyr, Luis del Rivero- para controlar la entidad.

Pero los consejeros han optado por seguir la línea que ya trazó el presidente Carlos Torres en la carta que envió a la plantilla del banco a mediados de mes, nada más conocerse este caso. «Mi prioridad es esclarecer los hechos y actuar con la contundencia necesaria para resolver esta situación», indicaba. Pero condicionaba cualquier actuación al resultado de la investigación que el grupo ha encargado a la firma PwC, y que supone la continuación de la que ya inició el propio BBVA a mediados del año pasado, tal y como ha reconocido Torres a sus empleados. Previsiblemente las conclusiones no llegarán hasta dentro de varias semanas y no días, apuntan fuentes conocedoras del proceso.

El trabajo de esa consultora es lo que técnicamente se denomina un estudio 'forensic' (detección de fraudes). Se trata de aclarar si los directivos de BBVA estaban al tanto de los trabajos encargados a Villarejo, a través de la compañía de seguridad. Esto es, para aclarar si hay pruebas que relacionen al banco con pinchazos de conversaciones telefónicas, seguimientos y tratamiento de información personal para chantajear a políticos, empresarios y periodistas que podrían ir contra la presidencia de González en el banco.

Durante los últimos días, el banco se ha situado en el centro de todas las miradas de los supervisores, el Gobierno y los empresarios. Tanto desde el Banco Central Europeo (BCE), como desde el Banco de España, pasando por la ministra de Economía se han reproducido llamadas instando al esclarecimiento del caso lo antes posible para evitar un daño reputacional cuyo impacto vaya más allá de la propia imagen de la corporación. De hecho, el BCE no realizará ninguna recomendación sobre las medidas que debe tomar la entidad hasta que no tenga en sus manos el informe de investigación en el que trabaja PwC.

El caso del espionaje ha ensombrecido las primeras semanas del nuevo tándem Torres-Genç al frente de BBVA. González anticipó su salida, prevista para octubre de este año, cuando cumple 75 años. Los analistas no dudan de que los resultados que obtuvo la entidad en 2018 mejoraron con respecto a los del ejercicio anterior, a pesar de un entorno de tipos en mínimos en la zona euro. Pero el dinamismo de otros territorios en los que opera, como México o Turquía, contrarresta el encorsetamiento del negocio bancario en España, a pesar de que sigue mejorando tras la crisis.

 

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