UGT y CCOO tildan de «contradictorio» un 2018 que ha creado empleo pero en precario y con bajos salarios

Imagen de un trabajador de la construcción/RC
Imagen de un trabajador de la construcción / RC

El año nuevo se prevé complicado, pues el crecimiento económico y la inversión están ralentizados, pero se confía en crear empleo y avanzar en el reparto de la riqueza

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Con altibajos y contradicciones. Se ha creado empleo, de hecho, el año se ha cerrado con 1.553 desempleados menos que en 2017. También se ha notado un crecimiento de la actividad económica, con inversiones que han contribuido a esa generación de puestos de trabajo. Sin embargo, el empleo sigue siendo temporal y precario, con bajos sueldos y malas condiciones laborales, así que «la economía real sigue estancada en la crisis económica», que las grandes empresas han superado.

Es la valoración que realizan UGT y CCOO del 2018, «un año contradictorio», en palabras de Pablo Dionisio Fraile, el secretario general de UGT Burgos. Ha subido la actividad, pero en los últimos meses del año se ha producido un estancamiento, acompañado por un frenazo en la creación de empleo, que solo se ha salvado con los contratos de Navidad. «No se han conseguido los objetivos marcados, pues el empleo sigue siendo estacional y precario», ha insistido.

De la misma opinión es Ángel Citores, secretario general de CCOO Burgos, quien asegura que solo el 10% de los contratos son indefinidos, y una buena parte de ellos son a tiempo parcial. Hay mucha rotación y los jóvenes son el colectivo que más la sufre, con contratos temporales incluso de menos de cinco días, que no están justificados de ninguna de las maneras, pues son puestos de trabajo estables que se van cubriendo con trabajadores temporales.

Éxito de los pensionistas, la «vergüenza» de la Cooperativa Avícola

En el balance anual, los sindicastos destacan también dos hechos, uno en clave positiva y otro en clave negativa. UGT reconoce la lucha de los pensionistas y jubilados, que han conseguido una revalorazación de sus pensiones. Un primer éxito al que deberían acompañar otros, como garantizar una revalorización del IPC anual, para que las pensiones sean dignas.

En el lado contrario está la situación de la Cooperativa Avícola Burgalesa. «Una vergüenza», en palabras de Ángel Citores pues se han rebajado las condiciones laborales de los trabajadores mediante la técnica de presentar un expediente de extinción de empleo y recontratar a través de una empresa de trabajo temporal. «No se debe de permitir».

Las mujeres son otro de los colectivos damnificados por la precariedad laboral y, en ambos casos, está demostrado que cuando salen a buscar trabajo fuera de Castilla y León sus salarios se incrementan en un 15%, ha explicado Citores. Además, la brecha de género continúa creciendo. Hay más mujeres en paro que hombres (en Burgos hay 10.877 mujeres inscritas en las listas del desempleo frente a 7.978 hombres), y con trabajos de mala calidad, adscritos al sector servicios, principalmente.

CCOO y UGT reclaman políticas efectivas de igualdad de oportunidades y una redistribución de la riqueza de las empresas, apunta Ángel Citores, que solo se puede conseguir a través de la negociación colectiva. Los empresarios han clamado contra la subida del SMI y , «parecía que iba a ser tremendo»; sin embargo, lo único que supone es dignificar el empleo y garantizar a los trabajadores un sueldo digno para vivir, acceder a la vivienda y consumir.

Además, Pablo Dionisio Fraile asegura que se está usando erróneamente el salario mínimo, concebido inicialmente para empleos de aprendices o personal en prácticas. Ahora, muchas empresas lo tienen como salario mínimo para sus trabajadores habituales. Asimismo, Fraile afirma que subir el SMI «no es suficiente», tienen que subir los sueldos para que suban las cotizaciones a la seguridad social y el consumo.

Falta de control

Por otra parte, los sindicatos lamentan la falta de implicación en las políticas de prevención de riesgos laborales. Este año ha sido «desastroso»; «nos hemos relajado» y han aumentado los accidentes laborales. Toca concienciarse de que la prevención y la salud laboral son un problema de todos, empresario y trabajadores, y se deben incrementar las inspecciones (y los inspectores) en Burgos para garantizar el cumplimiento efectivo de la normativa.

Así las cosas, los sindicatos ven con cierto recelo 2019, aunque quieren ser optimistas. Desde UGT lo ven un año «complicado», pues la situación está «al límite» sin seguridad económica para invertir, con la creación de empleo estancada y un mercado laboral externalizado, en el que las empresas de trabajo temporal entrán controlando la contratación, sobre todo la de los más jóvenes.

Por su parte, CCOO confía en que, con altibajos, el nuevo año vaya en positivo, sobre todo a través de la negociación colectiva, única herramienta para conseguir mejorar la contratación y los salarios.