Los combustibles inician la Semana Santa un 5% más caros que la del año pasado

Conductor en una gasolinera. /R. C.
Conductor en una gasolinera. / R. C.

El precio del diésel, a 1,23 euros por litro, y el de la gasolina, a 1,30 euros, reduce su diferencia a apenas siete céntimos

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Los surtidores no van a dar tregua a los bolsillos de los conductores, al menos en la primera operación salida de la Semana Santa, que se inicia mañana viernes, con los precios de los combustibles más caros que en el inicio de las mismas vacaciones el año pasado. El coste de llenar el depósito de un vehículo será hasta un 5% más caro, después de que el coste del petróleo no haya parado de subir desde principios de año y lo haya hecho un 30% en estos tres meses y medio.

En el caso del diésel, el incremento del precio es del 5% frente a lo que costaba la Semana Santa de 2018. El litro de este combustible cuesta, de media, 1,237 euros, según el último Informe de Productos Petrolíferos actualizado por la Unión Europea. El gasóleo -el más vendido en España hasta la fecha- ha aumentado su precio de forma mucho más rápida frente a los 1,173 euros que costaba, de media, hace algo más de 12 meses. Si se compara con los precios de Navidad, se ha incrementado un 6%.

Por su parte, el coste del litro de gasolina supera los 1,30 euros, lo que supone un avance del 3% con respecto a las vacaciones de Semana Santa del año pasado, cuando se pagaba a cerca de 1,27 euros. El incremento del coste de este producto ha sido mucho menor que el experimentado por el diésel en los últimos meses.

Esta disparidad en la evolución de precios ha provocado que la distancia entre lo que cuesta el diésel y la gasolina se haya reducido hasta los siete céntimos de euro, frente a los nueve o diez céntimos que solía costar más caro el gasóleo históricamente, una de las bazas con la que contaban este modelo de vehículos para ser más atractivos entre muchos conductores.

Con los últimos datos disponibles, llenar un depósito de un coche diésel (de 50 litros) supone un desembolso de casi 62 euros -frente a los 58,65 euros de hace un año-, esto es, algo más de tres euros; y en el caso de la gasolina, cuesta 65,35 euros, dos euros más. Con estas cotas, los españoles gastarán casi 30 millones de euros más en carburantes que hace un año, según el informe elaborado por UniversalPay.

Esta evolución alcista de los combustibles se explica porque el coste del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se ha situado por encima 70 dólares, lo que supone un récord en lo que va de año y su cota más elevada desde el pasado mes de noviembre. La tensión geopolítica que viven dos de los países principales productores de esta materia prima –Venezuela, desde hace varias semanas, y ahora Libia– están condicionando la revalorización del crudo en los últimos días.

El Brent ya acumula una subida del 31% desde principios de año, cuando cotizaba en el entorno de los 52 dólares por barril. Fue en el mes de octubre de 2018 cuando alcanzó un máximo anual, sobre los 86 dólares, para descender durante varios meses hasta los 50 dólares de finales de año, un precio que no ha vuelto a ver tras la escalada registrada desde entonces hasta hoy, que se encuentra en los 71,20 dólares.

El incremento de precios en los surtidores también se debe a que en ocho comunidades autónomas elevaron el tramo del impuesto de hidrocarburos a principios de año, como exigían los Presupuestos de 2018. Este cambio normativo supuso, desde el 1 de enero, un incremento de hasta 4,8 euros por litro, como ocurrió en Cantabria, Castilla y León, La Rioja, País Vasco y Navarra; en 3,1 céntimos por litro, como en Madrid; 2,4 céntimos, en Aragón; y algo menos de un céntimo el litro en Extremadura.