convenir salarios y empleo

La negociación colectiva es un ámbito de concertación ineludible, pero sindicatos y patronal parecen incapaces de entenderse

convenir salarios y empleo
Antonio Quintero
El Norte
EL NORTEValladolid

Los prolegómenos del 1 de mayo de 2018 apuntan al desencuentro entre los sindicatos y la patronal en materia de negociación colectiva. Las previsiones de crecimiento de la economía española no se ven acompañadas por una sintonía análoga en cuanto al incremento de los salarios y a la mejora de las condiciones laborales, en términos de estabilidad en el empleo y duración horaria de los contratos. La globalización y la crisis han introducido profundos cambios en las relaciones industriales. La capacidad sindical para afrontar un conflicto que tenga como objetivo la mejora salarial y de condiciones en la actualización de un convenio o acuerdo colectivo se ha visto reducido significativamente. Las empresas se sienten más interpeladas por los requerimientos de sus accionistas que por las reclamaciones de sus trabajadores. El punto de equilibrio entre la patronal y los sindicatos se ha desplazado en los últimos años en detrimento de las aspiraciones últimas de estos segundos. La relación entre oferta y demanda de empleo se presenta tan desigual que merma la disposición de un sindicalismo organizado en torno al contrato estable y a la función pública para demandar algo más que la defensa de los intereses inmediatos de sus afiliados. La negociación colectiva es la transposición básica del diálogo social. Sin ella no puede afirmarse de que exista tal. La enunciación de posibles subidas salariales, de posibles nuevos puestos de trabajo, e incluso de posibles reasignaciones de los beneficios empresariales para orientarlos al empleo sirve de muy poco si no se concreta en acuerdos efectivos de alcance sectorial; o si empresas señeras en cada ámbito de actividad no hacen suyas tales mejoras. La proximidad del 1 de mayo obliga a las centrales sindicales a hacer presente, más que nunca, su naturaleza reivindicativa. Pero siendo conscientes de que su protagonismo tiende a quedarse atrás, tanto respecto a la creciente inquietud de los pensionistas y el empoderamiento de las mujeres, como en cuanto a las necesidades de trabajo y a las vocaciones profesionales que se despiertan entre los más jóvenes. La negociación colectiva es un espacio de concertación ineludible para las relaciones laborales, también en la era postindustrial. Una condición para que la recuperación económica se asiente definitivamente. Pero fallan los interlocutores –patronal y sindicatos– cuando sus propias organizaciones no acaban de adecuarse a un tiempo inédito.