Fomento desinfla la huelga en el tren de este viernes, que solo será secundada por CGT

Fomento desinfla la huelga en el tren de este viernes, que solo será secundada por CGT
Antonio Gil

CC OO desconvoca finalmente sus paros en Renfe y ADIF para unirse al preacuerdo que propiciará un nuevo convenio colectivo 2018-2019, ampliable un año más

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Habrá huelga finalmente este viernes en el transporte por tren en España. Aunque su seguimiento se prevé menor tras quedarse CGT como el único sindicato que la apoya, Renfe mantiene la cancelación de 571 trenes, algo menos de un tercio de los que había programados en un principio para esa jornada, dado que la operadora aduce que no tiene tiempo material de volver a habilitar parte de ellos. Por su parte, ADIF, la sociedad pública que gestiona las infraestructuras ferroviarias, también ha advertido del impacto en forma de retrasos que pueden tener los paros parciales convocados entre sus controladores.

Algo más de una cuarta parte de los viajes anulados corresponden a la alta velocidad (AVE) y larga distancia, donde no circularán 160 de los trenes programados antes de estas movilizaciones, situación que también pasará con 411 convoyes regionales. Estos servicios mínimos, fijados por el Gobierno, implican cubrir hasta el 78% -prácticamente ocho de cada diez- de las frecuencias habituales en el primer caso y el 65% -dos de cada tres- en el segundo. En los servicios de cercanías, a su vez, se asegura el 75% en horas punta -tres de cada cuatro- y la mitad en el resto del día.

Los servicios mínimos son elevados, lo que el Ministerio de Fomento justifica en que se trata de un día de «excepcional movimiento de viajeros» por la operación salida de Navidad. En cualquier caso, esperan que el seguimiento de los paros sea reducido al ser solo secundados al final por UGT. El departamento dirigido por José Luis Ábalos, del que dependen ambas empresas públicas, había instado a sus responsables a acercar posturas con las centrales más representativas para desmarcarlos de las protestas.

El miércoles por la noche se logró hacerlo con UGT y el sindicato de maquinistas Semaf, que suman mayoría en el comité de empresa de Renfe, para la firma de un preacuerdo sobre el segundo convenio colectivo único de la operadora (incluidas todas sus filiales). Este jueves por la mañana se sumó CC OO, precisamente la organización que convocó hace dos semanas huelga para el viernes 21 de diciembre, y también el 7 de enero próximo, esto es, al principio y al final de las vacaciones navideñas.

Acuerdo abierto

Desde la central que lidera Unai Sordo argumentan que ese principio de acuerdo recoge «gran parte» de sus reivindicaciones iniciales, «además de la posibilidad de seguir desarrollando otros asuntos» en las mesas de trabajo que se van a abrir. Entre otras cosas, la empresa «se ha comprometido a hacer las gestiones necesarias» ante el Ministerio para obtener la «máxima tasa de reposición posible», que se mejoren las condiciones para la jubilación parcial y las licencias retribuidas, así como que se aplique en Renfe la subida salarial prevista en los Presupuestos de 2018 para todos los empleados públicos, junto a otro medio punto más por productividad.

En cuanto a ADIF, la compañía también «ha prometido» que en un plazo de 48 horas presentará un proyecto de convenio colectivo donde, por ejemplo, la tasa de reposición superaría el número de bajas, es decir, se crearía empleo neto. Asimismo, recogería un incremento retributivo similar al de Renfe -cuyo convenio colectivo tendrá vigencia para 2018 y 2019, ampliable a otro año más-, y que antes de mayo del año que viene se materializará la reducción de jornada que se venía negociando. Pero al no haber pacto suscrito aún, CC OO sí mantiene aquí la convocatoria de huelga para el 7 de enero como medida preventiva, al igual que persisten los paros de los controladores ferroviarios este viernes y también el siguiente.

«La huelga no es un fin en sí mismo, sino una herramienta» para «mejorar las condiciones sociolaborales y económicas», advierten desde CC OO. Por eso, «ateniéndose a la buena fe negociadora», se desmarcan de la huelga por ahora, pues también advierten de que en caso de «no concretarse los compromisos» de Renfe y Adif «no renunciamos a volver a convocar» nuevos paros. Para CGT, por el contrario, se trata de un «paripé» y «la vuelta al inmovilismo» del resto de sindicatos pues, a su juicio, solo ha habido «pequeños retoques» en la negociación y el convenio sigue marcado por la «precariedad laboral».

 

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