Las matriculaciones acumulan 12 meses consecutivos de caídas en Burgos

Las ventas no han hecho sino caer desde agosto del apño pasado. /Antonio de Torre
Las ventas no han hecho sino caer desde agosto del apño pasado. / Antonio de Torre

Las ventas de turismos y todoterrenos caen un 28,8% en agosto | La patronal burgalesa de concesionarios evita hablar por el momento de «crisis» y confía en que los resultados mejoresn algo a final de año

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El sector del automóvil está de capa caída. Desde que en agosto del año pasado se registrara un pico extraordinario de ventas, los concesionarios de la provincia han visto reducido el volumen de ventas de manera paulatina. Y ya van doce meses consecutivos de caídas. La úlitma, registrada durante el mes de agosto, se eleva hasta el 28,8%, pero en lo que va de año, la caída acumulada es del 18,46%.

Así, según los datos registrado por la patronal de concesionarios, en la provincia se vendieron el pasado mes de agosto un total de 492 turismos y todoterrenos, una cifra muy inferior a la registrada justo un año antes, cuando la inminente entrada en vigor de la normativa WLTP motivó un magnífico resultado con 691 ventas. Hasta esa fecha, el sector parecía estar viviendo un lento despertar, pero desde entonces, solo se acumulan malas noticias.

El descenso de ventas acumulado en lo que va de año asciende hasta el 18,46%

No en vano, las caídas en las ventas han sido una constante desde entonces, con retrocesos de hasta el 30% en algunos casos. El dato quizá más significativo es el del mes pasado. Eso sí, es una cifra que «hay que coger con pinzas», según afirma Fernando Andrés, presidente de la patronal de concesionarios de Burgos. Y es que, a su juicio, el dato de agosto del año pasado tampoco debe servir de referencia. «Si comparáramos las ventas de este año con las de un mes de agosto normal, la caída no sería tan abrupta», señala.

De hecho, en el acumulado del año, la caída es menor a la de agosto, pero aún así se sitúa en índices superiores al 18,4%. Es decir, que en los primeros ocho meses del año se han vendido en Burgos casi una quinta parte menos de coches que en el mismo periodo del año anterior. Los datos son elocuentes.

En este sentido, cabe destacar que la crisis del diésel, lejos de remitir, se profundiza. En agosto, solo se matricularon 111 vehículos con motorizaciones impulsadas por gasóleo. Se trata de un 46,38% menos que hace justo un año. Ahora mismo, el diésel supone apenas el 22,5% de la cuota de mercado, cuando hace no mucho tiempo acumulaba más del 60% de las ventas.

Las ventas en diésel y gasolina caen, mientras que las motorizaciones alternativas ganan terreno poco a poco

Curiosamente, ese mayúsculo retroceso en las ventas de automóviles diésel no ha sido absorbido por los coches gasolina. De hecho, las ventas de este tipo de motorizaciones han caído en agosto un 30,05% hasta situarse en 284 unidades. En el acumulado del año el retroceso es del 16,52%.

Las úncias motorizaciones que suben en ventas son las alternativas. Así, las ventas de vehículos eléctricos, GLP, GNC y, sobre todo, híbridos no hacen sino incrementarse progresivamente. El mes pasado, por ejemplo, se vendieron 97 unidades en Burgos (un 24% más que hace justo un año) y ya suponen el 19,72% de la cuota de mercado, muy cerca del diésel.

«Incertidumbres»

Sea como fuere, el propio Andrés reconoce que la tendencia general no es buena. Así, y a pesar de evitar la palabra «crisis», el responsable de Aconauto sí advierte de la mala situación que atraviesa el sector, derivada de varios factores, como la crisis del diésel, los efectos del inminente 'Brexit' o la guerra comercial entre EEUU y China. «Hay muchas incertidumbres y eso no nos ayuda», explica.

En este sentido, Andrés reclama al Gobierno que «no siga diciendo tonterías». Y es que, a su juicio, el Ejecutivo central es culpable de buena parte de la caída del diésel. «No pedimos impulsos al sector. Simplemente pedimos que expliquen la realidad y no transmitan miedo. Estamos ante un cambio de tecnología, pero queda muchísimo tiempo» para la implantación total del vehículo eléctrico, un reto en el que están involucrados los fabricantes, los concesionarios, los clientes y las administraciones.

Y en ese periodo, el diésel seguirá «vivo muchos años». «Si compras un diésel, es porque vas a hacer kilómetros. Y de aquí a 2040 no habrá ningún problema», subraya Andrés. Es más, añade, en un futuro «habrá que ver las condiciones» de mantenimiento de un vehículo eléctrico. «Ahora mismo no pagan impuesto de matriculación y su recarga es barata, pero ya veremos».