El Gobierno quiere modificar antes de final de año los puntos más lesivos de la reforma laboral

La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, y el presidente de la CEOE, Juan Rosell, en una jornada celebrada hoy./Efe
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, y el presidente de la CEOE, Juan Rosell, en una jornada celebrada hoy. / Efe

Propone a sindicatos y patronal devolver la supremacía al convenio de empresa, recuperar la ultraactividad y modificar la legislación sobre subcontratas

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Gobierno y agentes sociales trabajan contrarreloj para que antes de que finalice el año se puedan modificar los aspectos más lesivos de la reforma laboral del PP, según confirmaron a este periódico fuentes cercanas a la negociación. Ésta fue una de las promesas que hizo el nuevo Ejecutivo socialista nada más aterrizar en La Moncloa después de dar marcha atrás y admitir que no sería posible derogar dicha ley -tal y como se había comprometido en la oposición- al contar apenas con 84 diputados. De hecho, fue un acuerdo que también pactó con Podemos y aparece reflejado en el borrador de los Presupuestos.

Para ello, el Ministerio de Trabajo ha puesto ya encima de la mesa del diálogo social una propuesta de reforma de la reforma que suponen una enmienda a la totalidad de sus puntos más polémicos, tales como devolver la supremacía del sector sobre el de empresa, recuperar la ultraactividad de los convenios, modificar la legislación en materia de subcontratas o el registro de la jornada laboral, entre otras cuestiones. Así lo admitió este martes la ministra, Magdalena Valerio, quien mostró su disconformidad a denominarlo «contrarreforma» y prefirió hablar de que se va a elaborar un «nuevo Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI» y «se está dialogando en la mesa de diálogo social sobre sobre retoques de ciertos aspectos de la reforma laboral».

Precisamente dos de los puntos más polémicos de la norma aprobada en 2012 por el PP es el tema de eliminar la prevalencia del convenio de empresa sobre el de sector y recuperar la ultraactividad. Así, la propuesta del Gobierno es eliminar totalmente el apartado 2 del artículo 84, que establece que «el convenio de empresa tendrá prioridad aplicativa respecto del convenio sectorial estatal» en aspectos tales como el salario, la retribución de las horas extra, el horario laboral y las vacaciones, las medidas de conciliación, etc. Se pretende acabar así con la potestad de que el empresario pueda reducir de forma unilateral los sueldos de sus trabajadores -algo que está detrás de la actual devaluación salarial- o cambiar los horarios y vacaciones al salirse del convenio del sector y aplicar el suyo propio.

UGT y CC OO se muestran «totalmente de acuerdo» con esta supresión y así se lo han hecho saber en las observaciones que le han enviado al Ejecutivo y a las que ha tenido acceso este periódico, pero los empresarios se oponen a modificar este punto. Y la CEOE tampoco ha recibido nada bien el compromiso de recuperar la ultraactividad de los convenios. A este respecto, la propuesta del Ministerio de Trabajo defiende que un convenio siga en vigor durante todo el proceso de negociación de un nuevo acuerdo, terminando con el año de plazo que fijó la reforma laboral. Fuentes sindicales muestran también su disconformidad con esta redacción, puesto que la propuesta solo garantiza la ultraactividad mientras el convenio se esté negociando, pero no dice nada de qué sucedería si las partes suspenden la negociación. Por eso, tanto UGT como CC OO abogan por recuperar la regulación anterior a la reforma de 2012: un convenio colectivo estará vigente hasta que se renueve.

En lo que sí parece que existe un mayor consenso por parte de los agentes sociales es en la necesidad de regulación de la subcontratación, lo que supone una modificación del artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores. En realidad, se trata de una proposición de ley que hizo el PSOE hace ya dos años y que está actualmente en fase de ponencia en el Congreso de los Diputados. Lo que defiende el Gobierno es que los trabajadores de la empresa subcontratada se rijan por las mismas condiciones laborales que el resto de empleados de la empresa principal, lo que evitará que muchas actividades se subcontraten para poder abaratar costes a través de reducciones de sueldos.

La CEOE, en contra

El Ministerio de Trabajo también quiere regular los descuelgues de los convenios y propone que sea la Mesa del Diálogo social la que determine las causas y procedimientos para la inaplicación.

Por el momento los sindicatos ya han enviado su contrapropuesta al Ejecutivo, pero faltan las aportaciones de la patronal, que pidió un poco más de tiempo. Fuentes sindicales denuncian que la CEOE está alargando la negociación porque no le interesa llegar a un acuerdo, aunque el gobierno les ha hecho el firme compromiso de sacar algunas cuestiones adelante antes de que termine el año. De hecho, el próximo lunes volverán a reunirse las tres partes para tratar el tema.

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