¿Cuánto cuesta ser Marie Kondo?

Vanesa Travieso. /Citroën
Vanesa Travieso. / Citroën

Una discípula española de la popular japonesa nos desvela el proceso para convertirse en una organizadora profesional bajo el paraguas de la autora del superventas 'La magia del orden'

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

Marie Kondo es un fenómeno mundial con el que ha aflorado la profesión de organizador profesional en nuestro país. Pero, ¿qué hay que hacer para convertirse en uno de ellos con la aprobación de la popular japonesa? Para conseguir un hueco en uno de sus seminarios hay que demostrar mediante informes e imágenes que se aplica el conocido como método Konmari en el día a día. Pasado el filtro, habrá que desembolsar unos 3.000 euros -hace tres años costaba 2.000- a los que hay que sumar los gastos de desplazamiento, alojamiento y manutención. Una factura que ahora ha disminuido considerablemente porque ya no hace falta desplazarse a Estados Unidos. Desde el año pasado existe la posibilidad de poder realizarlo en Europa, más concretamente en Londres, donde este año hay una lista de espera de 150 personas.

En el curso, que tiene una duración de 5 días, tan solo se disfruta de la presencia de Kondo en la última jornada, después de haber estado profundizando en sus principios y haber realizado ejercicios para cada categoría en la que divide su método: ropa, libros, papeles, 'komono' (término japonés para referirse a objetos variados) -¿cuántos han usado, por ejemplo, los botones que te adjuntan con alguna prenda?- y, siempre en último lugar, los enseres de valor sentimental, de los que más cuesta desprenderse para evitar bloqueos en el proceso.

Con el respaldo de pertenecer al selecto ejército de alumnas de Marie Kondo, ya se puede ejercer con 'otro grado' como organizador profesional, una profesión que que desde hace tres décadas es frecuente en EE UU pero que en España no se conocía hasta que la japonesa irrumpió en el mercado con su primer libro, 'La magia del orden', que ya va por su vigésimo quinta edición. Uno de los ejemplares cayó en las manos de la gallega Vanesa Travieso, que hace tres años dejó su trabajo en una multinacional para seguir los pasos de Kondo tras formarse en uno de los seminarios de Kondo, en este caso en Chicago, al que acudieron 80 personas.

«El orden no consiste en tener más espacio, sino en tener menos cosas» Vanesa travieso

Travieso recorre ahora nuestra geografía impartiendo talleres, de los que parte del dinero recaudado, unos 40 euros por persona, se destina a la asociación El sueño de Vicky. El último lo ha ofrecido este miércoles en Madrid de la mano de Citroën, en el que ha mostrado como optimizar el espacio tanto del maletero de un coche como de una maleta, que solemos llenar de «por si acasos» que no tienen sentido. No en vano, su máxima es no acumular. «Nuestras casas no son almacenes», ha subrayado después de confesar que su mayor aspiración es que sus dos hijos «no tengan apego a lo material». «Somos acumuladores compulsivos», pero con el método Konmari «todo el mundo ha vuelto loco con el orden» y ha conseguido que «millones de personas de desprendan de cosas».

Quizá lo más llamativo de su profesión sea poner orden en hogares ajenos. Sus clientes suelen ser personas que ya están desesperadas. «Cuando sientes que has perdido el control y todo es un caos, es un buen momento para ordenar y liberarte. A veces, un cambio externo es el primer paso para conseguir un cambio interior», ha explicado Travieso. «Ayudo a tomar decisiones y a deshacerse de las cosas que acumulamos a lo largo de los años para quedarse sólo con las que reportan alegría y felicidad. Las organizamos, ordenamos y creamos hábitos para mantenerlas y no volver al caos», porque, aclara «el orden no consiste en tener más espacio, sino en tener menos cosas. Tendemos a rellenar cualquier espacio que vemos». La hora de trabajo a domicilio oscila entre los 30 y los 80 euros, también para mudanzas, nacionales e internacionales. «¿Te imaginas llegar a tu nuevo hogar y tener tus cosas en su sitio y ordenadas sin tener que abrir ni una sola caja?»