Xi Jinping advierte a Taiwán de una posible reunificación por la fuerza

Banderas de Taiwán ondean en el edificio presidencial de Taiwán en Taipei. /Efe
Banderas de Taiwán ondean en el edificio presidencial de Taiwán en Taipei. / Efe

El presidente chino avisa de que no tolerará «ningún tipo de actividad independentista» en la isla cuya soberanía Pekín reclama para sí

ZIGOR ALDAMAShanghái

Mientras la mayoría de los líderes mundiales aprovechan sus discursos de Año Nuevo para promover la paz y el entendimiento, hoy el presidente chino, Xi Jinping, optó por caldear los ánimos a ambos lados del Estrecho de Taiwán. En una alocución para conmemorar los 40 años del acercamiento que se conoce como 'mensaje a los compatriotas de Taiwán', Xi afirmó que la reunificación de la isla cuya soberanía reclama para sí es «necesaria», y advirtió de que «no puede ser bloqueada por nadie». Es más, aseguró que, a pesar de que está dispuesto a crear «el entorno requerido para una reunificación pacífica», no tolerará «ningún tipo de actividad independentista».

Por si no había quedado claro, añadió: «No prometemos renunciar a la fuerza y nos reservamos la posibilidad de utilizar todos los medios necesarios para lograr la unificación». Consciente de que Taiwán cuenta con el apoyo militar de EE UU, el mandatario chino subrayó que el país no tolerará injerencia externa alguna porque, como siempre ha sostenido el Partido Comunista, el asunto de Taiwán es un problema interno. «La gente a ambos lados del Estrecho pertenece a una misma familia. Por eso, los nuestros son problemas de familia que deben ser resueltos por los propios familiares», dijo Xi.

La gran mayoría de países del mundo -todos menos 17- reconocen que solo existe una China, y la denominación oficial de la antigua Formosa es República de China. Por eso no cuenta con un asiento en Naciones Unidas y quienes desean mantener relaciones diplomáticas con Pekín deben cortarlas primero con Taipéi, aunque los lazos continúan vivos a través de otras instituciones que enmascaran embajadas informales.

Un país soberano

Aunque Xi considera Taiwán territorio sagrado de China, lo cierto es que la República Popular nunca ha plantado la enseña de las cinco estrellas amarillas sobre fondo rojo en la isla a la que los nacionalistas del Kuomintang huyeron tras perder la guerra civil que los enfrentó a Mao Zedong. Además, la isla tiene todas las características de un país soberano: un sistema político independiente y democrático, un ejército y divisa propios y todas las instituciones de un Estado moderno. Pero según Xi eso no es un obstáculo para que el territorio se integre en el régimen comunista siguiendo un modelo similar al de Hong Kong y Macao.

«La diferencia en los sistemas de ambos no es un obstáculo para la reunificación ni debe servir de excusa para el separatismo», aseguró Xi. No obstante, palabras como las suyas son las que propician que muchos en Taiwán exijan a su Gobierno que ponga en marcha la declaración unilateral de independencia, algo que se podría hacer de forma sencilla: bastaría sustituir la denominación actual por la de República de Taiwán. Para el presidente chino, no obstante, algo así supondría «un desastre» para la isla.

La presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, también ve las cosas de forma muy diferente. «La inmensa mayoría de la población de Taiwán rechaza el modelo 'un país, dos sistemas'. Esto es el 'consenso de Taiwán'», dijo hoy en respuesta al discurso de Xi. Tsai se mostró dispuesta a negociar con Pekín, pero siempre «de gobierno a gobierno», y animó a China a «caminar con valentía hacia la democracia, porque solo así puede entender la forma de pensar y la insistencia de Taiwán».

 

Fotos

Vídeos