España, gran beneficiaria de los fondos europeos, sigue recibiendo más de lo que aporta

Muchas obras públicas como el AVE fueron en gran parte financiadas por fondos europeos./Efe
Muchas obras públicas como el AVE fueron en gran parte financiadas por fondos europeos. / Efe

No está claro si pasará a ser contribuyente neto en el próximo presupuesto para el periodo 2021-2027

Amparo Estrada
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Durante muchos años, España ha sido la gran beneficiaria del presupuesto europeo. En los primeros 25 años desde nuestra integración en la Unión Europea, llegaron 230.000 millones de euros de fondos comunitarios -sin incluir ayudas directas o transferencias en I+D- mientras que la aportación española al presupuesto común fue de 140.200 millones; es decir, un saldo positivo de 88.000 millones. Con los fondos estructurales se financió el 50% de las grandes obras públicas como el AVE, pero también la modernización de infraestructuras de pequeños pueblos y ciudades.

A medida que la renta per cápita española crecía y se iban incorporando otros países más atrasados a la UE, el saldo financiero fue disminuyendo pero ha seguido siendo positivo hasta la fecha. Y aunque cuando se negoció el presupuesto plurianual actual (2014-2020) parecía que España pasaría de ser beneficiario neto a contribuyente neto, finalmente no ocurrió así. El impacto de la crisis, que redujo el PIB per cápita -con lo que España contribuyó menos- y la aprobación de inversiones adicionales para combatir el desempleo juvenil -España tiene la tasa más alta de paro juvenil en la UE después de Grecia- hicieron que el balance no cambiara.

Entre 2013 y 2017 ha recibido 59.731 millones de euros de la UE y ha contribuido con 53.705

Según los datos de la Comisión Europea, España ha recibido de la UE 59.731 millones de euros entre 2013 y 2017, el 10,24% del total de los pagos comunitarios efectivos a los Estados miembros, mientras que ha aportado al presupuesto de la UE 53.705 millones de euros, el 8,17% del total. Si lo medimos en términos de Renta Nacional Bruta (RNB) vemos que España como receptora de fondos está por encima de la media, ya que el dinero recibido representa el 1,10% de la RNB frente al 0,81% de promedio.

Alemania y Francia, que son contribuyentes netos, reciben fondos de una cuantía global cercana a la española, pero que representan apenas el 0,36% y el 0,59% de su Renta Nacional Bruta. Hungría es el que más recursos obtiene en porcentaje de su RNB (5,01%). En cuanto a la aportación al presupuesto comunitario en terminos de renta nacional, España está muy cerca de la francesa (0,94%) y por encima de la alemana ( 0,88%), aunque Alemania contribuyó entre 2013 y 2017 con 135.754 millones de euros, casi el triple que España.

Ahora llega la negociación del próximo presupuesto, el que regirá en el periodo 2021-2027, y se vuelve a plantear la misma situación que hace siete años: que España pase de receptor neto a contribuyente neto. Sin embargo, no es posible aún determinarlo con certeza porque está todo muy abierto y porque algunos de los cambios que se proponen pueden beneficiar más a España.

Nuevos criterios

Aunque los recortes en la PAC y en la Política de Cohesión le van a afectar (si se producen finalmente, ya que tanto el Parlamento Europeo como Francia se han opuesto), el nuevo método de cálculo de los beneficiarios es ventajoso para nuestro país, como explica Mario Kolling en un análisis del Instituto Elcano, especialmente el nuevo enfoque hacia la migración y la gestión de fronteras, el cambio climático, los retos demográficos, la inversión en pymes, la tecnología digital y la educación.

En concreto, el nuevo Fondo Social Europeo reforzado que propone la Comisión Europea y que contaría con unos 100.000 millones de euros para todo el periodo se destinaría a fomentar el empleo juvenil, a la formación y recualificación de los trabajadores, y a la reducción de la pobreza, con un apartado específico de ayuda a los inmigrantes. España reúne puntos suficientes para estar entre los primeros receptores de esas ayudas. Tiene una muy alta tasa de desempleo juvenil y un elevado paro de larga duración con escasa formación.

También por programas de ayuda a refugiados o control de fronteras, sería uno de los principales Estados receptores. Otra medida que favorecería a España, destaca Kölling, sería ampliar las regiones consideradas «en transición» del umbral del 75%-90% al 75%-100% de la media del PIB per cápita. No obstante, uno de los elementos fundamentales para que lleguen más fondos comunitarios a España es el dinamismo de las empresas privadas puesto que muchos proyectos son cofinanciados con el capital privado que se presenta a las convocatorias, sobre todo los que se engloban dentro de 'Horizonte Europa' e InvestEU.

En cuanto a su peso dentro de la UE, España acaba de ganar un tanto al ser elegido José Manuel Campa para presidir la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que se suma a la vicepresidencia del BCE que ostenta Luis de Guindos. La salida del Reino Unido de la UE puede convertirse en una oportunidad para ser más relevante. ¿Habrá un G3 con Alemania y Francia?