La evacuación de civiles en Baghuz confirma el colapso del califato en Siria

Una mujer es evacuada junto a sus niños./AFP
Una mujer es evacuada junto a sus niños. / AFP

Más de 2.000 personas han sido trasladadas en decenas de camiones por las milicias kurdas del último rincón en poder del Estado Islámico

MIKEL AYESTARANCorresponsal. Jerusalén

Después de dos días de negociaciones, un convoy de decenas de camiones salió de Baghuz con más de 2.000 hombres, mujeres y niños a bordo. Los primeros tapaban sus rostros con pañuelos y algunos iban armados, ellas lucían el niqab obligatorio en un califato que es historia. «Tenemos unidades especiales para evacuar civiles. Tras varios días de intentos logramos evacuar a un primer grupo hoy», señaló a la agencia AFP Mustafa Bali, portavoz de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), milicia liderada por los kurdos que combate con apoyo de Estados Unidos.

«No sabemos si entre ellos hay yihadistas», agregó este portavoz al ser interrogado por lo que parecía evidente al ver las imágenes, que un buen número de combatientes también salió a bordo de los camiones. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) confirmó la salida de «milicianos que se han rendido».

La larga fila de camiones marcó el principio de la que, ahora sí, parece la ofensiva final contra el último rincón bajo control del califato en esta aldea remota de la frontera entre Siria e Irak. «Los combatientes más radicales permanecen en Baghuz», aseguró la coalición internacional que lidera Estados Unidos. Lo que significa que la ofensiva sigue adelante.

La evacuación se produjo 24 horas después del mensaje de alarma de Naciones Unidas, que alertó de que los yihadistas combatían protegidos por más de 200 familias a las que usaban como escudos humanos. Los camiones se dirigieron a un campamento temporal situado al noroeste de Baghuz y allí se efectuará el filtro de seguridad. Las mujeres y los niños serán trasladados al campo de Al-Hol, controlado por las fuerzas kurdas, y los combatientes a alguna de las prisiones de la zona que controlan las FDS en las que ya hay más de 800 detenidos del EI. Zana Amdei, comandante de las fuerzas kurdas, informó en Twitter de que «la mayoría de los evacuados son extranjeros de nacionalidad iraquí».

Ultimátum de Trump

Este colapso total del califato deja en un limbo legal a los combatientes extranjeros y a sus familias, a los que sus países de origen no tienen mucha intención de repatriar pese al ultimátum lanzado por Donald Trump para que cada país se haga cargo de sus prisioneros. El presidente estadounidense amenazó con dejarles en libertad si no se tomaban medidas.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) recordó que todos los niños «tienen derecho a un nombre, una identidad y una nacionalidad» y pidió a los gobiernos «la responsabilidad de adoptar salvaguardas que impidan que un niño sea apátrida». Un mensaje que se difundió tras conocer la decisión de Reino Unido de retirar la nacionalidad a Shamina Begum, londinense que viajó a Siria cuando tenía 15 años para unirse al EI y que ahora reclama su derecho a volver a casa.