La ONU pide a EE UU y Rusia que respeten el tratado de armas nucleares de medio alcance

Lanzadera rusa de misiles de medio alcance./EFE
Lanzadera rusa de misiles de medio alcance. / EFE

Guterres pide a Washington y Moscú que compitan por tener el mayor arsenal como hicieron durante la Guerra Fría

EFEGinebra

El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha pedido este lunes a los gobiernos de Rusia y Estados Unidos que preserven el Tratado de control de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF), tras el anuncio de retirada por parte de Washington.

En el marco de la Conferencia sobre Desarme que se celebra en la sede de la ONU en Ginebra, Guterres ha solicitado a las autoridades de ambos países que prorroguen el Tratado Nuevo START -firmado en 2010- antes de que expire en 2021. Así, ha sostenido que el fin del INF provocaría que el mundo se convirtiera en un lugar más inseguro e inestable. «Simplemente, no podemos permitirnos volver a una competición nuclear sin ataduras como en los días más oscuros de la Guerra Fría», ha dicho.

«Pido a las partes del Tratado INF que usen el tiempo que queden para participar en un diálogo sincero sobre los asuntos que han sido planteados. Es muy importante que este tratado sea preservado», ha sostenido.

En este sentido, ha recalcado que el Tratado Nuevo START es el único instrumento legal internacional que limita el tamaño de los dos arsenales nucleares más grandes del mundo y ha agregado que sus cláusulas de inspección benefician a la totalidad del mundo. «Pido a Rusia y Estados Unidos que usen el tiempo facilitado para una extensión del tratado para considerar nuevas reducciones de sus arsenales nuclares estratégicos. Sueño con el día en el que estos acuerdos bilaterales se conviertan en multilaterales», ha manifestado.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió la semana pasada al Gobierno de Estados Unidos sobre la posibilidad de que se origine una nueva Crisis de los Misiles, como la que sucedió en 1962 en Cuba, y aseguró que si «alguien» desea una situación así, «la tendrá».

La Crisis de los Misiles de Cuba surgió en 1962 cuando la Unión Soviética respondió al despliegue de misiles estadounidenses en Turquía con el envío de misiles balísticos a la isla caribeña, provocando una situación en la que se corrió el riesgo de entrar en una guerra nuclear.

Más de cinco décadas después, las tensiones vuelven a crecer por el temor de los rusos a que Estados Unidos pueda llegar a desplegar misiles nucleares de medio alcance en Europa tras el anuncio del abandono del Tratado de Reducción de Armas Nucleares INF.

El Departamento de Estado estadounidense rechazó los primeros avisos de Putin y argumentó el miércoles que el mandatario solo busca distraer la atención de lo que Washington considera que son claros incumplimientos del acuerdo nuclear INF.

El pacto, que prohíbe a Rusia y a Estados Unidos desplegar misiles nucleares de corto y medio alcance en Europa, está pasando por su peor momento, tras el anuncio de abandono por parte de Estados Unidos y con Rusia dispuesta a seguir la misma senda.

Desnuclearización de Corea

Por otra parte, Guterres ha expresado su deseo de que la cumbre que celebrarán esta semana el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, se salde con un acuerdo sobre «pasos concretos» para la desnuclearización de la península. «Deseo que los líderes de Corea del Norte y Estados Unidos acuerden en su cumbre de esta semana en Hanoi pasos concretos para una desnuclearización sostenible, pacífica, completa y verificable de la península de Corea», ha remachado.

Kim ha trasladado al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, que no quiere que sus hijos sufran «la carga» de las armas nucleares, según reveló este sábado Andrew Kim, un antiguo cargo de la CIA implicado en los contactos entre Corea del Norte y Estados Unidos para lograr la desnuclearización de la península de Corea. Sin embargo, un día después la agencia estatal norcoreana de noticias, KCNA, advirtió de que Estados Unidos nunca logrará escapar de la «amenaza a su seguridad» si la segunda cumbre entre Trump y Kim termina sin resultados.

Horas después, Trump dijo que «está contento» siempre y cuando Corea del Norte mantenga paralizadas sus pruebas con armas nucleares. En la cita de junio en Singapur ambos dirigentes acordaron trabajar para la desnuclearización de la península de Corea, pero desde entonces poco se ha avanzado.

El propio Trump dijo el 20 de febrero que cree que su próxima cumbre con Kim no será la última, al tiempo que reiteró que Pyongyang debe avanzar hacia la desnuclearización antes de iniciar la retirada de sanciones. «No creo que esta sea la última cumbre (entre ambos), para nada», manifestó. «Creo que quieren hacer algo. Veremos lo que pasa», apuntó, un día después de que puntualizara que las sanciones contra Corea del Norte seguirán en pie y que «no tiene prisa» por lograr la desnuclearización. «Mientras no haya ensayos (nucleares o balísticos), no tengo prisa», recalcó.