Putin se reúne con el Papa en una visita exprés a Roma y el Vaticano

Vladímir Putin. /AFP
Vladímir Putin. / AFP

El presidente ruso también se encontró con Salvini, «valedor activo para recuperar la plena colaboración» entre los dos países

RAFAEL M. MAÑUECOCorresponsal en Moscú (Rusia)

Italia es el país de la Unión Europea al que Vladímir Putin viaja con más frecuencia después de que las relaciones con Occidente se enconaran a cuenta de la anexión de Crimea y la guerra en el este de Ucrania. Hay razones objetivas para ello: Roma no ve con buenos ojos el régimen de sanciones contra Rusia, la misma opinión mantiene el Vaticano. El hombre fuerte del Gobierno italiano, Matteo Salvini, es un incondicional del presidente ruso y, además de la tradicional simpatía de los italianos hacia Rusia, siempre es grato visitar a un «gran amigo» como es el exprimer ministro, Silvio Berlusconi.

Putin llegó este jueves a Roma por la mañana y desde el aeropuerto de Fiumicino se trasladó directamente al Vaticano. El papa Francisco le recibió calurosamente y con una sonrisa cordial. El jefe del Kremlin, que llegó tres cuartos de hora tarde a la cita, le correspondió también amablemente en la que fue su tercera reunión. La primera se celebró en noviembre de 2013 y la segunda, en junio de 2015. En las dos ocasiones, Putin se retrasó en torno a una hora.

El primer mandatario ruso y el Papa hablaron durante casi sesenta minutos. Según el asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, conversaron sobre Siria, Irán, Libia, Ucrania, Venezuela y el desarme nuclear. Aunque no se había incluido previamente en la agenda, también hablaron sobre la deseada y eternamente pospuesta visita a Rusia del Pontífice, algo que no parece que vaya a producirse nunca a causa de los recelos de la Iglesia Ortodoxa rusa. Y eso que Bergoglio celebró un encuentro con el Patriarca ruso, Kiril -el primero entre los jefes de las dos confesiones- en febrero de 2016 en Cuba, en una sala del aeropuerto de La Habana.

«Contactos constantes»

Putin también mantuvo este jueves contactos con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, y con el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Paul Richard Gallagher. Tras intercambiarse los regalos de rigor, el presidente ruso salió corriendo hacia el palacio del Quirinal para no llegar tarde a la comida que tenía con su homólogo italiano, Sergio Mattarella.

Ya por la tarde, se reunió con el primer ministro, Giuseppe Conte, para tratar temas bilaterales y con la energía como plato fuerte; y cenó con los dos vicepresidentes, Matteo Salvini y Luigi di Maio.

En una entrevista concedida la víspera al rotativo 'Il Corriere della Sera', Putin reconoció que mantiene «contactos constantes» con Salvini. «La Liga y su líder, Salvini, son valedores activos para una recuperación de la plena colaboración entre Moscú y Roma. Abogan por una abolición más rápida de las sanciones antirrusas aprobadas por Estados Unidos y la Unión Europea», declaró el mandatario al diario italiano.